La investigación penal sobre los hechos ocurridos en el barrio porteño de Belgrano sumó un testimonio determinante en las últimas horas. Durante su ampliación de declaración ante la fiscal Florencia Nocerez, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3 especializada en violencia de género, Candela Arizaga descartó haber sufrido agresiones por parte de su pareja, el dirigente sindical Facundo Moyano.
Dato clave del caso: La joven sostuvo en sede judicial que no existió violencia física ni verbal y solicitó el cese de la restricción de acercamiento para retomar la convivencia.
Acompañada por su representante legal, Roberto Carlos Herrera, la joven de 23 años reconstruyó la secuencia cronológica que derivó en la intervención de las fuerzas de seguridad. Según su testimonio, los acontecimientos se desencadenaron tras asistir al estadio de River Plate y regresar al departamento del dirigente en la avenida del Libertador.
En su reconstrucción de los hechos, Arizaga detalló que durante la noche del domingo comenzó a consumir estupefacientes por cuenta propia en el inmueble. La declarante afirmó que experimentaba cuadros de inestabilidad emocional provocados por situaciones personales, el distanciamiento de su entorno familiar y episodios de soledad urbana.
Reconstrucción del episodio y la intervención policial
La joven explicó ante las autoridades judiciales que la interacción de las sustancias consumidas desencadenó un brote psicótico con severas alucinaciones. Según su relato formal, sintió un impulso incontrolable de huir del departamento al percibir amenazas inexistentes en su entorno, abandonando la propiedad privada a través del ascensor principal.
Durante la madrugada del martes, las cámaras de seguridad de la zona registraron su desplazamiento por la vía pública en estado de desorientación. La declarante reconoció que intentó abordar un transporte colectivo creyendo que se encontraba en movimiento, maniobra que motivó la intervención de testigos y la policía.
Asimismo, la mujer remarcó que las excoriaciones leves en sus articulaciones fueron producto de una caída fortuita sobre la calzada mientras intentaba correr. En relación al accionar del dirigente gremial, ratificó que Moyano intentó contenerla y resguardarla frente al peligro del tránsito vehicular nocturno.
Durante la audiencia también estuvo presente Camila Díaz, integrante del Equipo de Intervención Domiciliaria del Ministerio Público Fiscal. Ante las consultas de los profesionales, Arizaga aclaró que poseía la sustancia en su domicilio desde tiempo atrás, desvinculando de forma absoluta al imputado de la provisión del material.
Situación procesal y solicitud de la defensa
Respecto a las actuaciones oficiales del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME), la joven indicó no recordar haber manifestado agresiones ante los médicos. Además, expresó su voluntad de no instar la acción penal y solicitó dejar sin efecto las medidas cautelares de distancia dictadas por la autoridad judicial.
“Es un garrón no poder hablar por esto que ni pasó y no sé cómo llegamos hasta acá”, afirmó Arizaga durante su testimonio, ratificando su deseo de retomar la relación de pareja con el ex legislador tan pronto como el marco legal lo permita.
Pese a las declaraciones de la víctima, el dirigente sindical de 41 años continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Tras la audiencia, la defensa técnica integrada por Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina solicitó formalmente el levantamiento de las restricciones perimetrales vigentes.