El gobierno del Reino Unido rechazó formalmente la avanzada judicial emprendida por la administración de Javier Milei contra las empresas petroleras que operan en las Islas Malvinas. Desde Londres sostuvieron que la Argentina no posee jurisdicción para aplicar su legislación en el archipiélago.
Puntos del conflicto:
Postura de Londres: Desconoce las leyes argentinas sobre empresas que operan en Malvinas.
Denuncia en marcha: Cancillería intimó a cinco petroleras bajo la Ley de Hidrocarburos.
Sanciones locales: El Gobierno busca vetar a las firmas involucradas de Vaca Muerta y el RIGI.
A través de un comunicado oficial, las autoridades británicas ratificaron su respaldo a las compañías de hidrocarburos y defendieron el derecho a explotar los recursos naturales. Asimismo, aseguraron que no existe fundamento jurídico para que tribunales internacionales ejecuten las sanciones promovidas desde Buenos Aires.
Ofensiva judicial y bloqueo al RIGI
El cruce diplomático escaló tras la denuncia presentada por el canciller Pablo Quirno contra la firma Navitas y otras cuatro petroleras. La presentación judicial acusa a las empresas de violar la Ley 26.659, la cual penaliza las actividades de exploración no autorizadas por la Casa Rosada en la plataforma continental.
En tanto, el vocero presidencial Adrián Ravier anticipó que se ampliarán las denuncias a toda la cadena de valor. Los proveedores asociados a Malvinas quedarán inhabilitados para operar en la Argentina, lo que les impedirá participar en proyectos estratégicos como Vaca Muerta o ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Respaldo a la economía de las islas
Frente a estas advertencias, las autoridades británicas recordaron que medidas similares se aplicaron durante años sin frenar el desarrollo local. Desde Londres aseguraron que la economía de las islas seguirá creciendo de forma próspera bajo la regulación del gobierno insular.
El contrapunto reafirma la tensión geopolítica entre ambas naciones por los recursos del Atlántico Sur. Mientras la Argentina intenta asfixiar comercialmente a los proyectos no autorizados, el Reino Unido blinda jurídicamente a las operadoras para garantizar el avance de las cuencas petroleras en la región.