Lectura de los operadores sobre la economía argentina
Gustavo Ber, economista de Portfolio Personal Inversiones (PPI), indicó que el tramo largo de los bonos registra caídas semanales de entre 1,1% y 1,2%, mientras que el corto muestra un comportamiento algo más defensivo, con bajas de entre 0,2% y 0,4%. “Los bonos en dólares se ven más presionados y caen en promedio un 0,7% entre las principales referencias, con un riesgo país subiendo hasta los 525 puntos básicos”, comentó al comienzo de la rueda.
Según Ber, los últimos datos de desempleo y actividad económica contribuyeron a que los operadores mantuvieran una postura defensiva. “La macro fue menos alentadora, tanto en términos de actividad como de empleo, y de ahí que los operadores no logren abandonar la postura defensiva de los últimos tiempos”, dijo. El economista agregó que una economía a dos velocidades, con la demanda interna más deprimida y firmeza en el sector externo, podría poner presión rumbo a 2027.
Dólar estable en medio de la calma cambiaria
El dólar oficial minorista cerró la jornada en $1.535, el mismo valor que al cierre anterior. El dólar oficial mayorista cerró alrededor de $1.514, con una suba diaria de entre $3,83 y $6 según la fuente consultada.
En lo que va del año, esta cotización avanzó apenas 3,6% y se mantiene a 25% de distancia del techo de la banda de flotación, en un esquema de flotación sucia con intervención del Banco Central (BCRA).
Los dólares financieros operaron dispares. El dólar MEP apareció en pantallas alrededor de $1.536, con variaciones leves respecto al cierre anterior, mientras que el contado con liquidación (CCL) cedió cerca de 0,7% y cotizó en la zona de $1.582.
Desde PPI sostuvieron que el Central viene recortando el ritmo de compras de divisas, una estrategia que busca dar más espacio a la demanda privada y reservar reservas para 2027, en un contexto donde se sigue advancing en el proceso de desinflación.
Qué puede pasar en los próximos meses
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, señaló que, para mercados emergentes en general y para la Argentina en particular, la clave pasará por cuánto se fortalezca el dólar contra otras monedas y contra las commodities, que vienen mostrando un ciclo al alza.
En ese mix, con tasas de interés más altas pero commodities también más altos, el país podría ver sus cuentas externas favorecidas. Al mismo tiempo, reducir el rendimiento de los bonos soberanos internacionales dependerá más de los factores domésticos, en un marco en que la tasa libre de riesgo pone un piso más alto que el de meses anteriores.
Con las tasas globales bajo presión, analistas apuntan a que el último cuatrimestre del año podría ser la última ventana de oportunidad para colocar deuda en los mercados globales antes de la elección, considerando que la experiencia histórica reciente muestra que el riesgo país argentino no suele comprimir en años electorales. ¿Aprovechará el Gobierno esta ventana para emitir deuda antes de 2027 o esperará un escenario más favorable?