A través de una sentida publicación en sus redes sociales, Teresa sacó a la luz un conflicto íntimo que la enfrenta duramente con su exmarido, Eduardo Costantini. Bajo el título “El jardín no tiene paz”, la mujer reveló que el empresario le exigió recientemente que retire los restos de sus padres (Susana López Naguil y Carlos Correa Ávila) del lugar donde descansan.
El conflicto se centra en el cementerio Jardín de Paz, donde actualmente están enterrados tanto los padres de Teresa como los de Eduardo (María Carolina Malbrán y Vicente C. Costantini). Según relató la propia autora en su texto, la decisión de sepultarlos en el mismo recinto respondía a que “somos familia, una tribu que se multiplica”, destacando que ese origen compartido no se olvida, sino que “se honra”.
Sin embargo, la tranquilidad del entorno se quebró hace unos meses. De acuerdo al relato público, Eduardo utilizó a un tercero para hacerle llegar un mensaje tajante: “Quiero que saques a tus padres de Jardín de Paz”. Ante la sorpresa del propio emisario, quien le reclamó una razón lógica para semejante solicitud y le pidió que no la sometiera a esa dolorosa situación, el empresario se limitó a argumentar que el pedido respondía a una “falta de espacio”.
El reclamo dejó “tambaleando” a toda la familia y generó una profunda indignación en Teresa, quien recordó el apoyo fundamental que le brindó su padre a Costantini en sus inicios. “Fue él quien le consiguió el primer trabajo a Eduardo cuando nos casamos”, remarcó en su publicación, añadiendo que también les aportó, junto a otros familiares, el dinero para poder comprar su primer departamento. “Nadie se hace solo”, sentenció de manera contundente.
Asimismo, la exesposa contrastó la directiva actual con la actitud que el empresario mantenía en el pasado, recordando que había visitado a su madre antes de fallecer en 2006 y había participado respetuosamente de su despedida. “El Eduardo que muchos conocimos fue un hombre bueno. No sé en qué momento se fue”, lamentó.
Lejos de acatar el requerimiento enviado a través de intermediarios, Teresa se mantuvo firme en su postura y cerró su descargo con una negativa rotunda. Tras citar al escritor Mario Benedetti, aseguró que le aquieta imaginar que sus padres no se enteraron de este conflicto y dejó en claro el destino inamovible de los restos familiares: “Ahí están. Ahí se van a quedar”.