La ofensiva contra la prensa y el trasfondo de $LIBRA
El reconocido editorialista, Joaquín Morales Solá, analiza en La Nación, las consecuencias institucionales y políticas de los recientes pasos en falso de Javier Milei, centrados en su violenta embestida discursiva contra el periodismo libre y sus agresiones diplomáticas a Brasil. El detonante de la furia presidencial fue la cobertura sobre las irregularidades de la criptomoneda $LIBRA, operación digital avalada y luego retirada por el Gobierno en la que miles de ahorristas perdieron su dinero. El autor remarca la celeridad del fiscal Eduardo Taiano y del juez Marcelo Martínez de Giorgi para dictar el sobreseimiento de los hermanos Milei sin investigar ni tomar testimonios, cerrando el paso a querellantes antes de que la causa pasara temporalmente a Daniel Rafecas y quedara sujeta a revisión en la Cámara de Casación.
Respecto a la magnitud inédita de las agresiones oficiales contra los medios independientes, Morales Solá afirma:
“Semejante precariedad, no resuelta del todo aún, es lo que desestabilizó a Milei y lo llevó a pronunciar la diatriba más peligrosa que un presidente le haya dedicado al periodismo en casi 43 años de vida democrática. La hoguera es el símbolo histórico de la persecución y la condena a muerte”.
El editorialista destaca que el tono incendiario del Presidente terminó operando en contra de sus propios intereses tácticos, pues eclipsó el inicio del juicio por lavado de dinero a Cristina y Máximo Kirchner por las causas Hotesur y Los Sauces.
Quiebres en el oficialismo y reacciones corporativas
La agresión a los periodistas provocó un inmediato distanciamiento dentro del espacio gobernante. Patricia Bullrich marcó un límite explícito al advertir que “se cruzó un límite”, fortalecida por su banca en el Senado y su alta consideración en las encuestas, lo que restringe el margen de maniobra de la Casa Rosada frente a ella. Al mismo tiempo, figuras como Silvana Giudici, la conducción de la UCR, el Frente Renovador y el PRO —bajo instrucción de Mauricio Macri— salieron a repudiar los dichos de Milei. En contrapartida, Morales Solá lamenta el aplauso acrítico de ciertos empresarios al discurso presidencial, diferenciando a ejecutivos como Paolo Rocca, que optaron por ausentarse, o a la entidad IDEA, que reclamó un marco de diálogo y sensatez.
Temeridad exterior y riesgo de aislamiento
El segundo error medular fue tildar de “ladrón y mentiroso” a Luiz Inácio Lula da Silva horas antes de que asegurara su reelección en el balotaje brasileño. Morales Solá califica de imprudente dinamitar los vínculos con el principal socio comercial de la Argentina, receptor del 64% de las exportaciones de manufacturas industriales y del 30% agroindustriales. Frente a la inminente pérdida de la Cámara de Representantes por parte de los republicanos de Donald Trump en las elecciones de medio término en Estados Unidos, el autor advierte que Milei se arriesga a una soledad internacional crítica, limitando el respaldo en organismos multilaterales de crédito y debilitando su capital político para encarar las elecciones del próximo año.