La incipiente carrera presidencial hacia 2027 sumó este lunes un nuevo capítulo de máxima tensión en la interna del peronismo. Luego de que Cristina Fernández de Kirchner afirmara en una entrevista internacional que consideraría volver a postularse si recupera sus derechos políticos, el gobierno de Axel Kicillof salió a marcar la cancha y ratificó que el gobernador dirimirá el liderazgo en las urnas.
El encargado de enviar el mensaje fue el ministro de Gobierno bonaerense y vocero habitual de la gestión, Carlos Bianco. Durante su conferencia de prensa en La Plata, el funcionario reconoció la legitimidad de todos los espacios para presentar postulantes, pero aclaró de inmediato las reglas del juego: “Cada sector que tenga la genuina y legítima voluntad propondrá candidaturas. El pueblo peronista va a definir quién lo representa como candidato a presidente”, afirmó.
Aunque Bianco buscó bajarle el tono a la urgencia electoral señalando que “este no es el año de las candidaturas”, su ratificación de que la disputa “se va a dirimir el año próximo” en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) resonó como una respuesta directa a la expresidenta.
La reaparición de Cristina y el armado de Kicillof
La réplica de La Plata llegó horas después de la sorpresiva entrevista que la exmandataria brindó al medio estadounidense The Washington Post, la primera desde que cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad. Al ser consultada por la periodista Marina Dias sobre si volvería a competir por la presidencia, Fernández de Kirchner respondió sin rodeos: “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”.
Actualmente, Cristina enfrenta una inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos. No obstante, junto a su abogado Rafael Valim (quien asesoró a Lula da Silva), presentó un planteo ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU alegando violaciones a sus garantías procesales, con la restitución de sus derechos políticos como objetivo primordial.
Mientras la expresidenta pelea su situación judicial, Axel Kicillof avanza en la construcción de su propia estructura nacional a través del “Movimiento Derecho al Futuro”. La apelación constante de su entorno a las PASO subraya que el gobernador bonaerense no está dispuesto a bajarse de la carrera presidencial ni a aceptar una imposición “a dedo”, como ocurrió con la candidatura de Alberto Fernández en 2019 (metodología que el propio Kicillof criticó públicamente la semana pasada, ganándose el repudio de La Cámpora).
El énfasis de Bianco en remarcar que las primarias “hoy están vigentes” también representa un doble mensaje político. Por un lado, hacia la interna peronista, asegurando que habrá competencia; por otro, hacia el gobierno de Javier Milei, que actualmente impulsa proyectos para eliminar o suspender las PASO de cara a 2027.