Cerca de 48.000 palestinos se desplazaron hacia el sur en los últimos dos días para huir de la ofensiva militar terrestre israelí en la Ciudad de Gaza, informó hoy la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH).
Cerca de 48.000 palestinos se desplazaron hacia el sur en los últimos dos días para huir de la ofensiva militar terrestre israelí en la Ciudad de Gaza, informó hoy la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH).

El organismo indicó que entre mediados de agosto y el lunes, sus socios observaron más de 190.000 de estos movimientos, con muchas personas desplazándose a pie debido al costo extremadamente alto del transporte.
“Los socios reportan que familias desplazadas, con frecuencia encabezadas por mujeres y ancianos, caminan hasta nueve horas en medio de un calor extremo, con frecuencia descalzos y con niños heridos”, dijo la OCAH.
“Muchos llegan sin tener un refugio y las solicitudes de tiendas de campaña familiares de parte de los más vulnerables van en aumento”.
La OCAH dijo que sus socios, que proporcionan apoyo a los desplazados, reportaron que más de 1.500 personas, entre ellas más de 900 niños, recibieron asistencia urgente, incluyendo ayuda psicosocial, agua y atención médica.
La oficina señaló que sus socios vinculados con la salud informaron que los hospitales y las clínicas siguen sometidos a una inmensa presión. Esta semana, el Hospital Al-Quds en la Ciudad de Gaza resultó dañado por bombardeos ocurridos cerca de él y ahora alberga a familias desplazadas. Solo tres de los seis puestos médicos de la ONU en la Ciudad de Gaza manejados por la agencia asistencial de la ONU siguen funcionando.
Las misiones médicas y de suministro de combustible han sido suspendidas debido a la inseguridad, la congestión y el saqueo. Los convoyes de ayuda siguen enfrentando demoras y riesgos en las carreteras, lo que impide que la ayuda llegue a los civiles que más la necesitan.
“A pesar de estos inmensos desafíos y la disminución de los suministros, la ONU y sus socios humanitarios siguen brindando ayuda vital y servicios críticos en donde resulta posible y cuando resulta posible en toda la Franja de Gaza”, añadió OCAH.
La ausencia de Axel Kicillof en la marcha en apoyo a Cristina Kirchner agudizó las tensiones con La Cámpora, desatando fuertes reproches cruzados. Frente a los desacuerdos por la conducción del espacio, el massismo reclamó preservar con urgencia la unidad opositora.
La Secretaría de Trabajo oficializó el nuevo sueldo mínimo de $367.800 para junio, con aumentos previstos para julio y agosto. La actualización apenas subió 1,32%, quedando rezagada frente a la inflación e impactando en el cálculo del seguro por desempleo.
La Universidad de Buenos Aires ratificó su liderazgo al mantenerse en el puesto 84 del ranking QS, siendo la única de Latinoamérica entre las cien mejores del mundo. Destaca en reputación y empleabilidad pese a la severa asfixia presupuestaria actual.
La interna en la Sociedad Rural Argentina escaló tras acusaciones de la oposición por el sistema de votación electrónica. La lista disidente denuncia ventajismo electoral al superponer los comicios con la muestra de Palermo, mientras el oficialismo defiende la transparencia y legalidad del proceso.
El intendente entrerriano Martín Ruíz fue agredido a golpes por el concejal Lemos durante una reunión en el Concejo Deliberante. El conflicto se desató por diferencias en el cobro de tasas para un festival local, motivando una denuncia penal.
Pagni contrasta el alivio mundialista con el inminente voto de censura a Adorni. Detalla las maniobras de Lorenzetti para candidatear a Borinsky a la Corte y cómo el caso Leal truncó la prórroga aeroportuaria directa a Eurnekian.
Un áspero cruce verbal se produjo en Comisión entre Juan Grabois y el oficialista Bertie Benegas Lynch durante el debate sobre fondos buitre. La discusión incluyó descalificaciones personales y desafíos a confrontar fuera del ámbito legislativo.
El presidente colombiano Gustavo Petro acusó a Javier Milei de interferir en el balotaje para destruir al progresismo, criticando duramente su política de ajuste. El cruce ocurrió tras el respaldo público del mandatario argentino al candidato derechista Abelardo de la Espriella.