Con una expectativa de ocupación moderada, la estrategia apunta a la fidelización, el mix con influencers y el desembarco en nuevas plazas como Costa Esmeralda.
Con una expectativa de ocupación moderada, la estrategia apunta a la fidelización, el mix con influencers y el desembarco en nuevas plazas como Costa Esmeralda.

Tras el impasse generado por la inestabilidad cambiaria y la incertidumbre de las elecciones legislativas del pasado 26 de octubre, la maquinaria del marketing estival ha vuelto a ponerse en marcha. A poco menos de un mes del inicio oficial del verano, las principales empresas han salido del letargo para delinear su presencia en la Costa Atlántica.
“El teléfono comenzó a sonar”, resume Marcelo de Elizalde, titular de la agencia Unit, graficando el cambio de clima en los despachos corporativos ahora que el panorama económico ofrece mayor previsibilidad.
Si bien el interés se renovó, los tiempos apremian. Los especialistas advierten que noviembre resulta tarde para negociaciones estructurales, como el sponsoreo integral de paradores en Cariló, conversaciones que idealmente inician en mayo.
Además, el escenario no proyecta un “boom” turístico: se espera una temporada “media”, con una ocupación estimada entre el 70% y 75%, lejos de los picos del 95% de años anteriores. Por ello, hoy predominan las consultas y los pedidos de presupuesto, buscando maximizar la inversión en un contexto desafiante.
La ecuación económica ha revalorizado el rol de las redes sociales. Muchas marcas evalúan que el presupuesto de una acción con influencers y su amplificación digital puede equivaler al costo de una activación física de un mes. Sin embargo, el “bajar a la playa” sigue siendo vital para la fidelización.
A los clásicos Pinamar y Mar del Plata se suman con fuerza destinos como Costa Esmeralda y Chapadmalal, que atraen por su perfil moderno y cuidado. También ganan terreno las acciones itinerantes, que permiten mayor cobertura geográfica con una misma propuesta conceptual.
El objetivo final es la cercanía emocional. El verano ofrece una ventana única donde el consumidor está distendido. Según Mariela Mociulsky, CEO de Trendsity, la clave hoy es conocer el estilo de vida del cliente sin invadir su privacidad: “Es el límite justo entre ofrecer lo que necesitás sin invadir tu descanso”.
Ya sea a través de grandes eventos o experiencias personalizadas, las marcas buscan recuperar el tiempo perdido y asegurar su lugar bajo el sol antes de fin de año.
Panelistas de “La Mañana con Moria” protagonizaron un intercambio verbal violento este martes 17 de marzo de 2026. Cinthia Fernández acusó a María Fernanda Callejón de amenazar a sus hijas durante un debate sobre una causa judicial desestimada, lo que obligó al conductor Federico Seeber a interrumpir la transmisión.
El mediocampista estará tres semanas fuera de las canchas por lo que se perderá el próximo partido ante Instituto de Córdoba.
Dos adolescentes hallaron a su madre de 41 años sin vida y a su expadrastro de 51 colgado en una casa del barrio San Calixto. La fiscalía investiga el hecho como femicidio seguido de suicidio.
El índice de precios mayoristas registró en febrero su nivel más bajo en nueve meses. El Gobierno celebró el dato como un indicador del rumbo económico, aunque analistas advierten que el ajuste de tarifas aún condiciona la evolución del consumo.
Paquetes internacionales para dos personas parten desde los $1,6 millones hacia Paraguay, mientras Brasil se mantiene como el destino favorito pese a incrementos del 37%. Los destinos nacionales crecen un 32% en búsquedas anticipadas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una inversión de 500 millones de dólares por parte de Uber en el país para los próximos tres años. La compañía expandirá operaciones y relanzará Uber Eats tras reunión con su CEO global.
La noticia fue confirmada por el ente madre del fútbol argentino a través de sus redes sociales.
Diputados aprobaron modificar el artículo 27 para permitir la prisión de por vida a homicidas, violadores y terroristas. La medida surge en medio de duras críticas del Ejecutivo hacia organismos internacionales que denuncian crímenes de lesa humanidad.