La tensión entre Bogotá y Washington escaló este martes tras el anuncio de nuevas medidas diplomáticas y sociales por parte del Ejecutivo colombiano. La ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio, confirmó la presentación de una nota verbal de protesta ante el Gobierno de los Estados Unidos. Esta acción responde a las afirmaciones del presidente Donald Trump, quien recientemente no descartó una intervención militar en Colombia similar a la ejecutada en Venezuela.
La canciller Villavicencio calificó las expresiones del mandatario estadounidense como una ofensa hacia la sociedad colombiana y un desconocimiento de su sistema democrático. Durante una rueda de prensa, la funcionaria informó que se mantuvieron contactos con el embajador encargado de Estados Unidos en Bogotá, John McNamara, para manifestar el rechazo categórico a cualquier amenaza del uso de la fuerza.
Acciones en foros internacionales
La estrategia de defensa de Colombia se extendió a los principales organismos multilaterales. La embajadora ante las Naciones Unidas, Leonor Zabalata, solicitó una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad para abordar las acciones militares estadounidenses en la región. Según la diplomática, estas maniobras rompen con la estabilidad de la zona y contravienen las normas del derecho internacional.
En la misma línea, el vicecanciller de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo Jassir, intervino ante la Organización de los Estados Americanos (OEA). Durante su discurso, Jaramillo Jassir enfatizó que América Latina debe permanecer como una región de paz y rechazó las declaraciones que calificó como difamatorias contra el jefe de Estado colombiano.