Manifestaciones del miedo
Un perro ansioso puede presentar aceleración del ritmo cardíaco, vocalizaciones, jadeos o parálisis. En casos extremos, el animal busca refugio desesperadamente, llegando a cavar en muebles o paredes, e incluso puede presentar malestares estomacales o pérdida de control de esfínteres. Algunos especialistas asocian esto con un mecanismo de defensa instintivo.
Estrategias de manejo y tratamiento
El manejo de esta fobia requiere un enfoque integral que evite el castigo, ya que las reprimendas aumentan la ansiedad. Se recomienda proporcionar un lugar seguro, como una transportadora, donde el ruido se amortigüe.
Para la ansiedad aguda, la medicina veterinaria autorizó el uso de fármacos como la dexmedetomidina, un gel bucal para el miedo al ruido. Sin embargo, el tratamiento definitivo radica en la modificación de conducta a través de la desensibilización sistemática, un proceso gradual para habituar al animal a sonidos grabados.
La detección temprana permite iniciar terapias con especialistas en comportamiento animal, mejorando la calidad de vida del can y su entorno familiar.