El conflicto que amenaza con paralizar los aeropuertos argentinos ha ganado una semana extra de negociaciones. El Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, decidió ampliar la conciliación obligatoria entre la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y el gremio ATEPSA, que nuclea a los controladores aéreos. Esta prórroga, que rige hasta el lunes 26 de enero a las 8 de la mañana, suspende cualquier posibilidad de huelga o reducción de servicios, garantizando la normalidad de los vuelos en uno de los momentos de mayor demanda turística del año. La medida es vital para el sector, ya que un paro de controladores obligaría a la cancelación masiva de operaciones nacionales e internacionales.
La disputa laboral gira en torno a reclamos por recomposición salarial y condiciones de seguridad operativa que el gremio considera críticas. Ante la falta de acuerdo en las etapas previas, el organismo laboral convocó a una nueva audiencia clave para el viernes 23 de enero a las 11:00. Durante este período, las normas administrativas prohíben explícitamente a los trabajadores realizar medidas de fuerza “sorpresivas”. Cabe recordar que, por ley, la navegación aérea es considerada un servicio esencial, lo que impone restricciones severas: cualquier medida futura debe ser comunicada con cinco días de antelación y no puede afectar a más del 45% de las operaciones totales.
Desde la empresa estatal EANA han manifestado su “voluntad de diálogo” para alcanzar una solución consensuada que no perjudique a los pasajeros. Por su parte, la Secretaría de Trabajo enfatizó que la extensión busca proteger el sistema aeronáutico de afectaciones innecesarias mientras se explotan las instancias de negociación colectiva. De no haber avances en la reunión del próximo viernes, el Gobierno aún cuenta con la facultad legal de aplicar una última prórroga de cinco días adicionales, estirando la paz cambiaria en los cielos hasta principios de febrero.
Para los miles de turistas que transitan por los aeropuertos del país, esta resolución trae alivio inmediato. Sin embargo, el clima de tensión persiste, ya que ATEPSA ha advertido que, de no obtener respuestas satisfactorias, el cronograma de medidas de fuerza se activará de inmediato tras el vencimiento del plazo legal. Por ahora, el “ancla” del Gobierno para evitar el caos aeroportuario sigue siendo la vía administrativa, mientras los gremios aeronáuticos miden sus fuerzas en un contexto de fuerte ajuste en las empresas públicas.