Tras el cierre festivo, el cuerpo enfrenta las consecuencias de la sobreexposición al alcohol y ultraprocesados. Especialistas advierten que la recuperación exige hidratación profunda y descanso celular para revertir la inflamación. No es solo fatiga, sino un desequilibrio que afecta la microbiota intestinal y el rendimiento cognitivo en este inicio de año.









