El huracán Melissa, que alcanzó la categoría 5 en menos de dos días, es el más potente del Atlántico en 2025 y refleja cómo el calentamiento del océano alimenta tormentas más rápidas y destructivas. Expertos alertan sobre el aumento de la frecuencia y gravedad de estos fenómenos, vinculados al desequilibrio climático global.


















