El primer ministro israelí y el ministro de Defensa, Israel Katz, calificaron el violento episodio como un “intento de atentado terrorista yihadista”. Pasajeros israelíes y miembros de la tripulación lograron irrumpir en la cabina, reducir al atacante y evitar una masacre antes de aterrizar de emergencia en Arabia Saudita.







