En un alegato contundente, la fiscal general adjunta Betina Croppi solicitó remover de sus cargos a Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. Denunció que la fiscalía impulsó rumores sobre la vida privada de Nora y persiguió a su hijo por prejuicios sexuales, mientras ignoraba al sospechoso que “tenía frente a sus ojos”.


















