El Gobierno frenó la publicación del proyecto de reforma laboral, activando contactos informales con la CGT tras el rechazo sindical. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, deslizó que el ítem más sensible, que afecta a la “caja gremial” y la cuota solidaria, podría ser excluido para negociar el apoyo en el Congreso.

















