Este viernes comienza el Gran Premio de Azerbaiyán, una de las últimas carreras del año en las que Franco Colapinto podría asegurar su butaca para la temporada 2026. Sin embargo, el piloto argentino se mostró despreocupado por la presión externa.
Este viernes comienza el Gran Premio de Azerbaiyán, una de las últimas carreras del año en las que Franco Colapinto podría asegurar su butaca para la temporada 2026. Sin embargo, el piloto argentino se mostró despreocupado por la presión externa.

“No se puede controlar lo que pasa alrededor. Ese ruido externo no me está influyendo mucho. Hay que saber controlarlo”, afirmó el pilarense.
Colapinto reconoció en un mano a mano con ESPN durante el media day de la F1, que existen muchas expectativas sobre su desempeño y que las críticas aparecen cuando las cosas no salen como se espera: “Hay muchas expectativas y gente que quiera que me vaya bien y cuando no sale, hay críticas. Estamos intentando hacer lo máximo para mejorar”.
En cuanto a su continuidad y la situación de Alpine, Colapinto se mostró sincero: “No estamos en la posición que queremos, no sumamos puntos y estamos últimos, no es un buen año. Pero en lo personal lo importante es seguir mejorando con el auto y ser más consistente y lo estoy encontrando de a poco”.
Colapinto también recordó su experiencia positiva del año pasado en Bakú, donde sumó sus primeros puntos en la Fórmula 1 con Williams: “Fue muy positivo andar tan bien el año pasado en un circuito como Bakú, de los más complicados del calendario, fue muy bueno para mi futuro. Contento de estar de vuelta acá, hay que ver qué pasa este fin de semana.
Será más difícil que el año pasado en cuanto a performance por la larga recta. Nuestro auto no es el mejor y en un callejero con muchos baches, el coche es muy duro y no los copia bien. Trataremos de encontrar los detalles y maximizar las oportunidades que aparezcan”, concluyó.
Domingo Cavallo elogió la flexibilización burocrática del mercado de capitales presentada por Federico Sturzenegger, pero le reclamó eliminar por completo el cepo cambiario. El exministro advirtió que liberar los capitales es indispensable para consolidar el sistema bimonetario y evitar devaluaciones.
La Legislatura de Santa Cruz aprobó restituir a Eduardo Sosa como jefe de fiscales, revirtiendo su destitución de 1995 bajo el gobierno de Néstor Kirchner. El gobernador Claudio Vidal celebró la medida como una reparación histórica ante fallos incumplidos.
La Corte Suprema ratificó la condena a cuatro años de prisión para el empresario Juan Carlos Lascurain por malversar fondos destinados a una ruta en Santa Cruz. La fiscalía solicitó su inmediata detención tras quedar firme el fallo por peculado.
El PRO criticó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por sus contradicciones ante la causa por presunto enriquecimiento ilícito. El partido exigió transparencia para cuidar el cambio y sus senadores reclamaron que el funcionario rinda cuentas en el Congreso.
El Banco Mundial redujo al 2,2% su previsión de crecimiento para Latinoamérica debido a la debilidad global y la crisis energética en Medio Oriente. El informe advierte sobre presiones inflacionarias, informalidad laboral y una recuperación paulatina hacia las próximas temporadas.
Estados Unidos sancionó a la petrolera estatal cubana CUPET, bloqueando sus operaciones financieras por acusaciones de control social y uso militar del crudo. Cuba rechazó la medida, calificándola de cerco económico basado en mentiras impulsadas por intereses electorales de Washington.
Colectivos antimundialistas, estudiantes y docentes se enfrentaron con la policía fuera del Estadio Azteca durante el partido inaugural del Mundial. Los disturbios, motivados por reclamos sociales y de seguridad, dejaron múltiples lesionados y tres detenidos en la capital mexicana.
El ministro de Defensa británico, John Healey, renunció por desacuerdos presupuestarios con el primer ministro Keir Starmer. Su salida, seguida por otras bajas en la cartera, debilita al gobierno laborista a días de una elección legislativa clave.