El peronismo en shock se reparte culpas y exige el fin del ciclo kirchnerista

El peronismo, en shock tras la derrota, se reparte culpas por el resultado electoral. La interna se centra en si el desdoblamiento sirvió y en el “mal armado” de las listas. El sector de Kicillof exige una autocrítica profunda y el fin del ciclo kirchnerista.

Domingo al finalizar los comicios. Foto NA

En las reflexiones cruzadas, la coalición ha identificado múltiples causas para el “resultado negro”, todas menos una: la autocrítica de fondo sobre el modelo político y económico.

En el sector de Axel Kicillof y en el ala más cercana a Cristina Kirchner, la discusión ha vuelto al punto cero, reviviendo la interna que se había congelado para las elecciones.

El debate neurálgico: ¿El desdoblamiento sirvió?

La decisión de Kicillof de adelantar las elecciones provinciales ha vuelto al centro de la disputa. Para el kicillofismo, el “desdoblamiento sirvió” para evitar que la “ola violeta” se llevara “los concejos deliberantes y la Legislatura”.

Sin embargo, voces influyentes del cristinismo, como Teresa García, han pasado factura, calificando la decisión de desacertada. “Los desdoblamientos no sirven. El peronismo es concebido como una fuerza nacional, con un discurso nacional y esta campaña estaba polarizada. Era imposible pensar que el factor local iba a modificar esta decisión”, afirmó García. En respuesta, el intendente Mario Secco (Ensenada) defendió el trabajo territorial y apuntó contra los críticos, al sostener que “otros lo único que hacen es hablar con los medios”.

La lista "sin votos" y la herencia del fracaso

El otro factor contextual que exponen en Fuerza Patria es el “mal armado” de la lista de candidatos a diputados. Los dirigentes alineados con Kicillof lamentan que la nómina, que llevaba a Jorge Taiana como cabeza, carecía de la “representatividad de los intendentes” y de figuras que pudieran “cautivar al electorado”. En el esquema de Kicillof, se acusa a Cristina y Máximo Kirchner de haber puesto a “buenos compañeros” pero que “no tienen votos”, y recuerdan que la lista final se cerró con solo dos lugares para el gobernador, luego de una llamada de CFK.

En la autocrítica más profunda, el peronismo asume que la “campaña del miedo” del oficialismo—que advirtió que “si ganábamos nosotros, el país volaba por los aires el lunes”—hizo mella en la gente. Un funcionario de confianza de Kicillof sentenció que el peronismo fue a proponerle a la gente que volviera a elegir “el fracaso del 2023” y que la sociedad dijo “que eso ya no”.

El gran desafío: Cerrar el ciclo kirchnerista

La sentencia que salió del corazón de la gobernación es clara: “Si no podemos entender qué le pasa al votante de Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos, no vamos a ganar nunca más”. En este contexto, el peronismo debe enfrentar un debate conceptual sobre a quién representa y cuál es su modelo de país.

Muchos dirigentes, sin distinciones de tribus, creen que es urgente “cerrar el ciclo kirchnerista”, un proceso que, a su juicio, sigue encarnado en la influencia de CFK en las decisiones de la alianza. La tarea, que se anuncia como “gigante”, recae inevitablemente en Axel Kicillof, quien deberá encabezar un quiebre más marcado con la etapa de la que él mismo fue un actor preponderante. El desafío es “volver a enamorar” a un electorado que los castigó con dureza en las urnas.

Nota escrita por:
Te recomendamos...
sindicalismo docente: María Laura Torre asume el mando de SUTEBA

María Laura Torre sucederá a Roberto Baradel en la conducción de SUTEBA tras imponerse con el 76% de los votos. El oficialismo retuvo el gremio y enfrentará el desafío de recomponer salarios y resistir las reformas educativas del Gobierno nacional.

EE.UU. ratificó a Kevin Warsh para encabezar la Reserva Federal

El Senado de EE. UU. confirmó a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal. Pese a su cercanía con Donald Trump y la presión por bajar tasas, Warsh prometió independencia técnica para combatir la inflación más alta en tres años.