La cadena láctea argentina atraviesa una fase de expansión tanto en su perfil exportador como en la recuperación de la producción primaria.
Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, entre enero y octubre de 2025 las exportaciones del sector lácteo acumularon una suba del 19% en valor (generando divisas por 1.353 millones de dólares) y del 14% en volumen (litros equivalentes).
El dato más relevante del informe recae en el desempeño de octubre: fue el mes con mayor volumen de toneladas exportadas desde diciembre de 2013.
Con un total de 47.778 toneladas vendidas, el décimo mes del año mostró un salto interanual del 29% en volumen y del 26% en facturación respecto al mismo mes de 2024, confirmando una tendencia alcista que rompe con una década de estancamiento en esos niveles.
Qué y a quiénes le vendemos
Los productos estrella que traccionaron este crecimiento fueron la leche descremada y entera, seguidos por quesos semiduros, manteca y suero. En cuanto a los destinos, el mapa comercial muestra una fuerte demanda de Argelia y China como principales compradores, seguidos en la región por Chile y Brasil.
Según estadísticas del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), la leche en polvo explica el 43,2% del valor total exportado, consolidándose como el commoditie principal.
Le siguen los quesos (28,8%) y el resto de subproductos (18,8%). Un dato interesante es que, mientras los envíos de leche en polvo crecieron un 10,7% en toneladas, los quesos mostraron una leve retracción del 2% en volumen.
Recuperación en el tambo
El auge externo se corresponde con una mejora tranqueras adentro. La producción nacional acumuló un aumento del 10,7% en los primeros diez meses del año.
Solo en octubre de 2025 se ordeñaron 1.162 millones de litros, lo que representa un alza del 9,4% respecto al año anterior. Estos números marcan una recuperación positiva de la oferta de materia prima, esencial para abastecer tanto la demanda internacional creciente como el mercado interno.