Los Redondos: 48 años del debut bajo dictadura

La banda liderada por el Indio Solari y Skay Beilinson realizó su primera presentación oficial el 6 de enero de 1978 en Salta, marcando el inicio de un fenómeno cultural que desafió el contexto de la dictadura militar.

El escenario de ese recital fue el Polaco Bar. Foto: Web.

El viaje que cambió la escala de la banda

En el verano de 1978, cuando la dictadura militar imponía censura, persecución y miedo, un grupo de músicos y amigos partió desde La Plata rumbo al noroeste para ofrecer un recital que con el tiempo sería considerado un punto de inflexión.

El destino fue la ciudad de Salta y, en particular, un bar de la bohemia local conocido como El Polaco, donde la banda se presentaría ante una audiencia que no formaba parte de su círculo cercano.

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ya se había presentado en espacios de La Plata y Buenos Aires, pero lo que ocurrió en Salta tuvo una naturaleza distinta: fue el primer contacto con un público completamente desconocido, lejos de los códigos compartidos con amigos y allegados. Ese desplazamiento geográfico y simbólico permitió que el grupo midiera su propuesta en un contexto nuevo, en una provincia donde el rock alternativo no formaba parte central de la oferta cultural.

El Polaco Bar y la escena salteña

El escenario de ese recital fue el Polaco Bar, un espacio ubicado en el centro de Salta, a pocos metros de la plaza principal, que reunía a artistas, poetas y habitués de la vida nocturna local.

Además, el lugar se había consolidado como un punto de encuentro para expresiones culturales alternativas, en una ciudad atravesada por la vigilancia y el control propios del régimen militar.

El bar pertenecía a Héctor Aleksandrowicz, conocido como “el Polaco”, quien abrió sus puertas a la banda platense y permitió que su escenario funcionara como puente entre dos escenas: la del rock experimental bonaerense y la de una bohemia salteña más pequeña pero atenta a las novedades. Esa combinación de público local, curiosidad y una propuesta artística fuera de lo habitual contribuyó a que la noche quedara grabada en la memoria de quienes asistieron.

Un show entre el caos y la experimentación

Las crónicas posteriores y los testimonios coinciden en describir aquella presentación como un espectáculo cargado de improvisación, teatralidad y elementos poco frecuentes para la época. Hubo proyecciones, disfraces, intervenciones escénicas y pasajes musicales que mezclaron rock, jazz, ritmos negros y momentos casi rituales, lo que rompió con el formato más clásico de concierto que el público salteño esperaba.

El clima de la noche fue caótico y por momentos desconcertante para parte de la audiencia, que se encontró con una banda difícil de encasillar. Sin embargo, esa misma extrañeza alimentó con los años el carácter legendario del recital, reforzado por relatos que hablan de un viaje atravesado por experiencias lisérgicas y situaciones desbordadas, propias de una época marcada por la búsqueda de límites artísticos en medio de un contexto político opresivo.

Cómo se construyó la idea de “verdadero debut”

En los días posteriores, el diario El Tribuno de Salta describió a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota como un conjunto novedoso, con una propuesta que combinaba músicas diversas, humor y una fuerte impronta visual. Ese registro periodístico muestra que, aun en un ambiente conservador y controlado, el grupo logró llamar la atención como algo distinto dentro de la oferta cultural local.

Con el paso del tiempo, el propio relato de los protagonistas y de la prensa especializada contribuyó a fijar la idea de que el recital del Polaco Bar fue el “verdadero debut” de la banda frente a un público que no eran amigos ni conocidos. Esa formulación no niega las presentaciones anteriores en La Plata y Buenos Aires, pero subraya que en Salta se produjo el primer encuentro con una audiencia externa, capaz de reaccionar sin los códigos de confianza del entorno íntimo.

Un hito entre el mito y la memoria

Hoy, más de cuatro décadas después, la fecha del 6 de enero de 1978 ocupa un lugar destacado en la historia del rock argentino, sobre todo para quienes reivindican el papel de las provincias en la historia del género. El recuerdo del Polaco Bar, del viaje desde La Plata y de aquel público salteño sorprendido por una banda inclasificable alimenta un mito que convive con los datos verificables sobre el recital.

Queda abierta la discusión sobre qué debe entenderse por “debut” en la trayectoria de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: si el primer show formal en Buenos Aires, las actuaciones en su ciudad de origen o este encuentro con una audiencia desconocida en el norte del país, en plena dictadura.

Esa tensión entre archivo, memoria y construcción posterior de la leyenda es, quizá, lo que mantiene vigente el interés por aquella noche salteña que, para muchos, marcó un antes y un después en el camino de la banda.

Nota escrita por:
Te recomendamos...
Las Exportaciones de carne porcina crecieron 156% en valor

Durante los primeros cinco meses del año, las exportaciones de carne porcina totalizaron 7.645 toneladas y generaron un crecimiento en valor del 156,8%. El reporte de la Secretaría de Agricultura registró además un repunte en el consumo interno.

El Gráfico expone su archivo mundialista en Palermo

En el marco de una propuesta que une cultura y deporte, el Museo de Arte Decorativo exhibe setenta y cinco portadas históricas de la revista El Gráfico, permitiendo repasar la trayectoria mundialista nacional de forma gratuita hasta agosto.

Cristina Kirchner busca frenar el remate de sus bienes

Tras ratificarse el jueves el decomiso de $684.990 millones en los tribunales de Comodoro Py, Cristina Kirchner y Lázaro Báez presentaron recursos ante la Corte Suprema para evitar el inminente remate de sus veinte propiedades en Santa Cruz.

Cómo cuidar a los gatos de plantas peligrosas

Especialistas en medicina veterinaria instaron a los dueños de mascotas a revisar la taxonomía de la flora doméstica para evitar envenenamientos. El uso de variedades inofensivas en departamentos mitiga el riesgo de cuadros médicos por el instinto masticatorio felino.