Tras la decisión de la Federación Qatarí de Fúttbol, el esperado duelo programado para el 27 de marzo, entra en un limbo de incertidumbre por la escalada militar en Medio Oriente.
Tras la decisión de la Federación Qatarí de Fúttbol, el esperado duelo programado para el 27 de marzo, entra en un limbo de incertidumbre por la escalada militar en Medio Oriente.

Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la muerte del líder supremo Alí Jamenei, la seguridad en la zona se ha vuelto una quimera. La Federación Qatarí de Futbol (QFA) bajó la persiana de todas sus competiciones hasta nueva orden.
La decisión de la federación catarí se suma al efecto dominó iniciado por la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), que ya había pospuesto los encuentros de la Liga de Campeones previstos para este inicio de semana.
“La QFA anuncia el aplazamiento de todos sus torneos, competiciones y partidos, a partir de hoy y hasta nueva orden”, rezaba el comunicado publicado en la red social X.
La gran incógnita que quita el sueño a los fanáticos es el destino de la Finalissima. El Estadio de Lusail, el mismo que vio a Messi levantar la Copa del Mundo en 2022, debía ser el escenario el próximo 27 de marzo para el choque entre los reyes de Europa y América.
En este punto, es fundamental recordar la jerarquía de los protagonistas: este torneo enfrenta a los ganadores de los certámenes continentales de selecciones. Por lo tanto, es preciso señalar con rigor que Argentina es campeona de la Copa América, no de la Copa Libertadores.
El equipo liderado por Lionel Scaloni espera medirse ante la España de Lamine Yamal, pero la logística en una zona de guerra activa hace que el partido parezca, hoy, una posibilidad remota.
Por su parte, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ya ha movido ficha. El sábado se convocó un “gabinete de crisis” con el objetivo principal de proteger y asistir a los profesionales españoles que residen en los países afectados por el conflicto. Aunque no confirmaron la cancelación oficial de la Finalissima, el tono de preocupación sugiere que el viaje a Doha está bajo una revisión exhaustiva.
La tensión alcanzó su punto máximo tras la respuesta iraní con lanzamientos de misiles en varios países de la zona, lo que ha convertido el espacio aéreo del Golfo en un área de altísimo riesgo.
La conductora continuará ahora su recuperación en su casa, luego de varios días de controles médicos y tratamiento en el Sanatorio Mater Dei.
El Gobierno argentino subordinó los pactos electorales con las provincias al respaldo en el Senado para suspender las PASO. Ante la falta de apoyos confirmados, la Casa Rosada explora alternativas parlamentarias en paralelo con el debate del presupuesto 2027.
El líder de la Cámara de Representantes de EE. UU., Mike Johnson, rechazó pausar el avance de la inteligencia artificial por temor a perder competitividad frente a China. El Congreso convocará a líderes tecnológicos para acordar regulaciones sin sofocar la innovación.
Donald Trump pidió a Volodimir Zelenski detener los ataques ucranianos contra refinerías petroleras rusas para evitar el desabastecimiento global de diésel. La estrategia de Kiev ha reducido el procesamiento de hidrocarburos en Rusia a mínimos históricos, causando faltantes.
El Partido Socialdemócrata de Magdalena Andersson se impuso en las elecciones de Suecia. Al sumar el 51,3% con sus aliados de centroizquierda, el bloque opositor proyecta recuperar el gobierno, desplazando a los conservadores y deteniendo el avance de la ultraderecha.
Omán postergó la reunión entre Irán y los países del Golfo para buscar consenso sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz. El bloqueo naval y la tensión con Washington dispararon el petróleo por encima de los 100 dólares.
El presidente colombiano Abelardo de la Espriella priorizó la mano dura contra el crimen, difundiendo incautaciones cotidianas y habilitando el porte de armas. Sin embargo, aplazó el recorte del gasto público planteado en campaña, generando cuestionamientos en la bancada liberal.
Un fraude bancario sacudió la campaña electoral en Brasil tras salpicar a Flávio Bolsonaro y al juez del Supremo Alexandre de Moraes. El escándalo eclipsó los debates socioeconómicos, manteniendo una ajustada paridad en las encuestas presidenciales.