EE.UU. bombardeó el corazón petrolero de Irán

Fuerzas estadounidenses destruyeron objetivos militares en la isla de Kharg, terminal que concentra el 90% de las exportaciones de crudo iraní. Trump advirtió: si Irán no reabre el estrecho de Ormuz, la infraestructura petrolera será el próximo blanco.

Trump dio nuevas declaraciones sobre el conflicto con Irán . Foto: Web.

El golpe más calculado de la guerra

El presidente Donald Trump anunció este viernes que el Comando Central de Estados Unidos ejecutó un bombardeo masivo sobre la isla iraní de Kharg, enclave estratégico ubicado a 26 kilómetros de la costa iraní en el norte del Golfo Pérsico.

Según declaró en su red social Truth Social, las fuerzas armadas destruyeron todos los objetivos militares de la isla, aunque dejaron intacta su infraestructura petrolera. “Por razones de decencia, elegí no destruir la infraestructura petrolera”, escribió.

Un oficial militar estadounidense confirmó que los ataques alcanzaron depósitos de misiles e instalaciones militares dentro de la isla, aunque no ratificó que todos los blancos hayan sido eliminados tal como afirmó Trump. La distinción importa: lo que ocurrió no fue un ataque total, sino una advertencia deliberada y medida.

La joya de la economía iraní

Kharg no es solo una isla: es la arteria central de los ingresos del Estado iraní. Por sus terminales transita el 90% del crudo que Irán exporta al mundo, con una capacidad de carga de aproximadamente 7 millones de barriles diarios.

Allí operan la refinería Falat Iran Oil Company —la mayor del país, con una producción de 500.000 barriles diarios—, la empresa petroquímica de Kharg y una instalación clave para el almacenamiento y transporte de petróleo y gas natural licuado.

La isla resistió 2.800 ataques durante la guerra entre Irán e Irak sin detener sus operaciones. Esta vez, las instalaciones energéticas permanecieron intactas, pero la amenaza sobre ellas quedó explícita.

El mercado en estado de alerta

Los precios del crudo ya habían superado los 103 dólares por barril al cierre del viernes, el nivel más alto desde 2022, con una suba acumulada de más del 40% desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero.

La Agencia Internacional de Energía calificó la situación como la mayor interrupción del suministro de petróleo de la historia, impulsada por el bloqueo del estrecho de Ormuz, vía por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.

Bob McNally, presidente de Rapidan Energy Group, advirtió que los comentarios de Trump concentrarán la atención de los mercados en los escenarios por los que esta crisis energética podría extenderse aún más.

Josh Young, director de inversiones de Bison Interests, fue más directo: “Bombardear Kharg pero no la infraestructura petrolera es como ir a McDonald’s y pedir una hamburguesa sin carne”. La pregunta que quedó flotando en los mercados fue si esa distinción sobrevivirá una próxima escalada.

La guerra se extiende más allá de Irán

El ataque sobre Kharg se produce en el día 14 de la Operación Epic Fury, con más de 15.000 objetivos golpeados desde el inicio del conflicto, según declaró el secretario de Defensa Pete Hegseth.

El balance humano acumuló al menos 2.000 muertos, la mayoría en territorio iraní, aunque también en el Líbano y en países del Golfo que, por primera vez en décadas, se encontraron en la primera línea.

Esta semana murieron los seis tripulantes de un avión cisterna KC-135 que se estrelló en el oeste de Irak. Irán continuó el lanzamiento de misiles y drones hacia Israel y hacia países vecinos como Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Omán. En respuesta, la fuerza aérea israelí atacó más de 200 objetivos en el oeste y centro de Irán en las últimas 24 horas.

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La amenaza que ahora define el conflicto

El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, prometió en sus primeras declaraciones públicas mantener cerrado el estrecho de Ormuz y advirtió a los países vecinos que cerrasen las bases estadounidenses en su territorio o enfrentarían ataques directos.

Irán, por su parte, amenazó con atacar instalaciones petroleras de la región donde empresas estadounidenses tengan participación, si la infraestructura iraní resultaba dañada.

Trump respondió que la marina estadounidense comenzará “pronto” a escoltar buques cisterna a través del estrecho. Francia trabaja en paralelo para sumar a países europeos, asiáticos y árabes a un esquema de escolta naval. Hasta el momento, ninguna de esas iniciativas logró frenar la suba de precios ni reabrir la vía marítima.

El umbral que nadie quiere cruzar

Lo que ocurrió este viernes fue una escalada diseñada para presionar sin destruir. Trump preservó la infraestructura petrolera de Kharg, pero dejó en claro que esa decisión puede revertirse en segundos.

Si eso ocurriera, analistas advierten que los precios del petróleo saldrían completamente de control y el daño se extendería mucho más allá del conflicto bilateral.

La pregunta que los mercados y los gobiernos no pueden responder todavía es si esta línea roja seguirá en pie o si la próxima escalada la borrará.

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