Pantallas y vista cansada: cómo el uso digital afecta los ojos en cada edad

Los adultos pasan más de 6 horas diarias frente a pantallas y los consultorios registran un aumento sostenido de fatiga visual, sequedad ocular y dolores de cabeza. El problema atraviesa todas las edades, desde la infancia hasta los 50 años.

Del aula a la oficina y de la oficina al celular antes de dormir. La rutina digital se repite cada día y tiene una consecuencia silenciosa: los ojos están siendo exigidos como nunca antes en la historia. Según el informe Digital 2024 de DataReportal, los adultos pasan en promedio más de 6 horas diarias frente a pantallas conectadas, una cifra que puede extenderse si se suman dispositivos laborales y personales.

EdadPrincipal riesgoSíntomas frecuentes
Niños
6–12 años
Miopía en desarrolloAcercar objetos a la cara, parpadeo frecuente, bajo rendimiento escolar
Adolescentes
13–25 años
Espasmo acomodativoVisión borrosa transitoria, cefaleas al final del día, dificultad para reenfocar
Adultos
26–45 años
Síndrome de fatiga visual digitalSequedad ocular, ardor, visión borrosa intermitente, cefaleas
Adultos mayores
45+ años
Presbicia (vista cansada)Dificultad para enfocar de cerca, necesidad de más luz, brazo corto para leer

La pandemia aceleró estas dinámicas y, aunque muchas actividades volvieron a la presencialidad, las rutinas digitales no retrocedieron. Reuniones híbridas, mensajería constante y consumo nocturno de contenidos quedaron instalados como parte del día a día.

Una epidemia silenciosa: la miopía avanza

El dato más alarmante proviene de una investigación publicada en The Lancet Global Health: para 2050, casi el 50% de la población mundial podría ser miope, en parte asociado al aumento de actividades en visión cercana y a la reducción del tiempo al aire libre durante la infancia. El sistema visual no fue diseñado para sostener tantas horas consecutivas de enfoque cercano: cuando miramos de cerca, los músculos internos del ojo trabajan activamente para mantener la nitidez y, si la demanda es prolongada, aparece la fatiga.

Diversas publicaciones científicas estiman que el síndrome de fatiga visual digital afecta a entre el 50% y el 70% de los usuarios intensivos de dispositivos electrónicos.

Qué pasa a partir de los 40 años

A partir de los 40 o 45 años aparece un cambio fisiológico inevitable: la presbicia, conocida como “vista cansada”. El cristalino pierde elasticidad y disminuye la capacidad de enfocar objetos cercanos. Leer una etiqueta, revisar el celular o trabajar frente a la computadora puede requerir más luz o mayor distancia.

Lo que cambió no es la biología, sino el contexto: hoy las personas de esa franja etaria están en plena actividad profesional y buscan soluciones flexibles que acompañen su ritmo. Además de los anteojos y lentes multifocales, en los últimos años se incorporaron alternativas farmacológicas tópicas. Entre ellas, la pilocarpina oftálmica al 1,25%, aprobada en Argentina por ANMAT, que actúa reduciendo el tamaño pupilar y aumentando la profundidad de foco para mejorar temporalmente la visión cercana. Como todo tratamiento, requiere evaluación oftalmológica previa y no es apta para todas las personas.

Ver bien es parte del bienestar

En Argentina, la expectativa de vida supera los 76 años según datos del Banco Mundial. En ese contexto, cuidar la visión dejó de ser una preocupación puntual para convertirse en parte del bienestar integral a lo largo de toda la vida. La nueva cultura de las pantallas nos atraviesa a todos; entender cómo afecta a los ojos en cada etapa es el primer paso para actuar a tiempo.

Info: Dra. Pilar Nano (M.N. 122.454)
Oftalmóloga

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