Este lunes 6 de abril de 2026 marca el hito más crítico de la misión Artemis II. Alrededor de las 19:00 (hora argentina), los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se convertirán en los primeros seres humanos del siglo XXI en observar directamente la cara oculta de la Luna.
Cifras récord de la misión:
Distancia máxima: La nave llegará a los 402.000 kilómetros de la Tierra.
Proximidad lunar: El sobrevuelo se realizará a solo 6.500 kilómetros de la superficie.
Silencio de radio: La tripulación pasará 50 minutos sin contacto con el centro de control en Florida.
Objetivos visuales: Capturar imágenes de alta resolución de la cuenca Orientale y los cráteres Pierazzo y Ohm.
50 minutos de desconexión total
El momento de mayor tensión ocurrirá cuando la Luna bloquee las señales de radio entre la Tierra y la cápsula Orión. Durante este intervalo de aislamiento absoluto, los sistemas de navegación funcionarán de manera autónoma, validando tecnologías críticas para futuros viajes a Marte.
La tripulación utilizará este tiempo para documentar fenómenos geológicos y la dinámica del polvo lunar. “Según el día del lanzamiento, lo que veamos cambiará mucho; podríamos incluso ver el Sol ocultarse tras la Luna”, explicó el especialista Jeremy Hansen sobre la variabilidad de la luz en esa zona inexplorada.
Un viaje con retorno seguro
A diferencia de misiones que requieren maniobras de propulsión complejas, Artemis II utiliza una trayectoria de “regreso libre” (free-return). Esto significa que la propia gravedad lunar impulsará a la nave de vuelta hacia la Tierra de manera natural, garantizando la seguridad de los astronautas ante cualquier falla en el motor principal.
El éxito de este sobrevuelo no solo establece un nuevo récord de distancia para una nave tripulada, sino que deja el camino libre para Artemis III, la misión que buscará llevar nuevamente a los humanos a caminar sobre la superficie lunar en el Polo Sur del satélite.