El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitó este martes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una prórroga de dos semanas al ultimátum fijado para que Irán alcance un acuerdo con Washington.
El pedido del mandatario paquistaní ocurrió apenas horas antes de que venciera el plazo de las 20:00 (hora del este), bajo la advertencia de Trump sobre una ofensiva masiva contra la infraestructura de Teherán.
A través de su cuenta en la red social X, Sharif afirmó que los esfuerzos diplomáticos para una resolución pacífica en Oriente Medio avanzan de manera sólida y podrían generar resultados concretos en el futuro próximo.
Además, el líder paquistaní instó a todas las partes en conflicto a observar un alto el fuego de catorce días, argumentando que este periodo permitiría a la diplomacia lograr una terminación definitiva de las hostilidades que comenzaron el pasado 28 de febrero.
El factor económico de Ormuz
Paralelamente, el primer ministro Sharif solicitó al gobierno iraní la reapertura del estrecho de Ormuz durante el mismo lapso de dos semanas. Este corredor marítimo, vital para el comercio global, concentraba el 20% del tráfico mundial de petróleo y gas natural licuado antes del inicio del conflicto.
Sharif describió la apertura del estrecho como un “gesto de buena voluntad” necesario para aliviar la crisis de combustible que afecta a la comunidad internacional tras las restricciones impuestas por Irán en represalia a los ataques aéreos.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el presidente Trump fue informado sobre la propuesta de Pakistán y que se emitirá una respuesta oficial. Sin embargo, la retórica desde Washington se mantuvo severa durante la jornada; Trump reiteró en sus plataformas que “toda una civilización morirá” si Irán no accede a sus demandas antes del vencimiento del plazo.