El mercado cambiario registró este lunes una jornada de marcada tendencia bajista que profundizó la apreciación del peso argentino en lo que va de 2026. El dólar mayorista cedió 1,2% para cerrar en $1.354, un nivel que no se alcanzaba desde el 13 de octubre pasado. Por su parte, el billete minorista en el Banco Nación acompañó la tendencia y se ubicó en $1.385, mientras que el riesgo país comprimió hasta los 532 puntos básicos.
Esta dinámica se produjo en un contexto de alto volumen operativo, con negocios por casi USD 600 millones en el segmento de contado. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantuvo su rol protagónico al adquirir USD 112 millones, acumulando un saldo positivo superior a los USD 5.500 millones en el transcurso del año. No obstante, el dólar informal o “blue” mostró un comportamiento inverso al subir diez pesos y posicionarse en los $1.400.
El fenómeno de la apreciación
La moneda local se consolidó como la tercera que más se apreció a nivel global en lo que va del año, solo superada por el real brasileño y el dólar australiano. Este fortalecimiento ocurre a pesar de que la inflación acumulada en 2026 ronda el 10%, mientras que el tipo de cambio oficial apenas se desplazó un 6,9%.
Para el analista Salvador Di Stefano, la presión a la baja responde a un fuerte ingreso de capitales y a una mayor demanda de pesos. Según el especialista, las expectativas de que la inflación de abril sea menor a las anteriores impulsan a los agentes económicos a desprenderse de divisas.
Sin embargo, entidades como Facimex advirtieron que el BCRA mantiene tasas de interés reales negativas, lo que podría requerir un ajuste en la política monetaria en el corto plazo para evitar desequilibrios.