Los dos equipos más ganadores del fútbol argentino se enfrentarán este domingo a partir de las 17.
Los dos equipos más ganadores del fútbol argentino se enfrentarán este domingo a partir de las 17.

River y Boca se enfrentarán este domingo a partir de las 17 en el Estadio Monumental, en la que será una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino.
Ambos equipos llegan en un buen momento, ya que arrastran rachas más que interesantes en el torneo local y están bien posicionados en sus respectivas competencias internacionales.
Luego de lo que fue la traumática renuncia de su ex director técnico Marcelo Gallardo, River pudo conseguir una muy buena regularidad tras la llegada de Eduardo “Chacho” Coudet. Esto se debe a que el “Millonario” ganó sus últimos cinco partidos en el Torneo Apertura, para escalar hasta la segunda posición en la Zona B. Incluso en la última fecha consiguió un gran triunfo como visitante por 2-0 ante Racing.
En lo que respecta al plano internacional, el club de Núñez disputa la Cosa Sudamericana, donde donde marcha primero en el Grupo H con cuatro puntos, después del discreto empate en su debut frente a Blooming en Bolivia y el triunfo 1-0 sobre Carabobo de Venezuela con mayoría de suplentes.
Boca, por su parte, pudo salir del camino de la irregularidad y su director técnico, Claudio Úbeda, parece haber encontrado cierta estabilidad después de unos meses turbulentos.
El “Xeneize” llegará al Superclásico con un invicto de 12 partidos, que había comenzado con ciertas críticas debido a la gran cantidad de empates, aunque en las últimas semanas mejoró su imagen ya que ganó en cuatro de sus últimas cinco presentaciones.
Esto les permite ubicarse cuartos en la Zona A del Torneo Apertura con 21 puntos, a solo cuatro del líder que es Vélez. Como si esto fuera poco, tuvieron un inmejorable inicio en la Copa Libertadores, producto de los muy buenos triunfos por 2-1 como visitante ante la Universidad Católica de Chile y la goleada 3-0 a Barcelona de Ecuador en “La Bombonera”.
Domingo Cavallo elogió la flexibilización burocrática del mercado de capitales presentada por Federico Sturzenegger, pero le reclamó eliminar por completo el cepo cambiario. El exministro advirtió que liberar los capitales es indispensable para consolidar el sistema bimonetario y evitar devaluaciones.
La Legislatura de Santa Cruz aprobó restituir a Eduardo Sosa como jefe de fiscales, revirtiendo su destitución de 1995 bajo el gobierno de Néstor Kirchner. El gobernador Claudio Vidal celebró la medida como una reparación histórica ante fallos incumplidos.
La Corte Suprema ratificó la condena a cuatro años de prisión para el empresario Juan Carlos Lascurain por malversar fondos destinados a una ruta en Santa Cruz. La fiscalía solicitó su inmediata detención tras quedar firme el fallo por peculado.
El PRO criticó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por sus contradicciones ante la causa por presunto enriquecimiento ilícito. El partido exigió transparencia para cuidar el cambio y sus senadores reclamaron que el funcionario rinda cuentas en el Congreso.
El Banco Mundial redujo al 2,2% su previsión de crecimiento para Latinoamérica debido a la debilidad global y la crisis energética en Medio Oriente. El informe advierte sobre presiones inflacionarias, informalidad laboral y una recuperación paulatina hacia las próximas temporadas.
Estados Unidos sancionó a la petrolera estatal cubana CUPET, bloqueando sus operaciones financieras por acusaciones de control social y uso militar del crudo. Cuba rechazó la medida, calificándola de cerco económico basado en mentiras impulsadas por intereses electorales de Washington.
Colectivos antimundialistas, estudiantes y docentes se enfrentaron con la policía fuera del Estadio Azteca durante el partido inaugural del Mundial. Los disturbios, motivados por reclamos sociales y de seguridad, dejaron múltiples lesionados y tres detenidos en la capital mexicana.
El ministro de Defensa británico, John Healey, renunció por desacuerdos presupuestarios con el primer ministro Keir Starmer. Su salida, seguida por otras bajas en la cartera, debilita al gobierno laborista a días de una elección legislativa clave.