La historia de Lucas Gabriel Forastieri (39), el hombre que convirtió su perfil de Instagram en un catálogo de opulencia inalcanzable, sumó un capítulo definitivo este fin de semana en un exclusivo barrio privado de Luján. Tras una serie de denuncias por maniobras financieras fraudulentas, la Justicia ordenó su captura inmediata por estafas que, hasta el momento, alcanzan los 170 mil dólares.
1,3 millones de seguidores: La audiencia en Instagram que consumía su contenido sobre “trading” y lujo.
Colección de superautos: Forastieri presumía modelos de Ferrari, Lamborghini y un exclusivo Pagani.
Falso profesional: El detenido no figura en los registros de agentes autorizados de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
El ascenso de Forastieri en el imaginario digital comenzó ligado al legado de su padre, Julio José Forastieri, antiguo dueño de la empresa de transportes Atlántida (Línea 57). Tras la muerte de su progenitor, Lucas se reinventó como un gurú de las finanzas, combinando su faceta de heredero con la de un exitoso inversor de mercado que prometía retornos extraordinarios a quienes confiaran en su criterio.
Promesas financieras y el inicio del engaño
La investigación, liderada por la Fiscalía N°1 del Departamento Judicial de Mercedes, establece que el esquema delictivo comenzó a gestarse entre 2017 y 2018. Forastieri captaba a sus víctimas —en su mayoría personas de su círculo cercano o seguidores atraídos por su imagen— bajo la premisa de invertir en bonos y acciones de alta rentabilidad. Sin embargo, cuando los inversores intentaban retirar sus ganancias, el “trader” interponía excusas técnicas.
“La plata está invertida, no es conveniente retirarla ahora porque pierdo dinero”, era la frase recurrente que el imputado utilizaba para dilatar las liquidaciones. Para calmar las sospechas, el influencer llegó a entregar cheques personales y a inducir a sus clientes a abrir cuentas en bancos de Estados Unidos. No obstante, la realidad se impuso cuando los documentos bancarios comenzaron a ser rechazados por falta de fondos.
El comportamiento de Forastieri ya había encendido alarmas en 2022, cuando protagonizó un escándalo internacional en Uruguay. En aquella oportunidad, se grabó conduciendo un Lamborghini a 180 km/h, lo que le valió un duro cruce con las autoridades de seguridad vial. Ese mismo año, en diversas entrevistas, alegaba tener un Master en Administración y negocios sólidos en el rubro de la construcción, declaraciones que hoy la Justicia analiza bajo la lupa de la falsedad.
La estafa de los departamentos fantasmas
Con el paso del tiempo y ante la presión de los acreedores, el sospechoso sofisticó sus métodos de engaño. Según consta en el expediente, a una de las víctimas le ofreció saldar una deuda millonaria mediante la entrega de un departamento. El damnificado, tras realizar una investigación por cuenta propia, descubrió que Forastieri no solo no era el dueño del inmueble, sino que la propiedad ni siquiera estaba construida.
Este “modus operandi” de ofrecer activos inexistentes o ajenos terminó por sepultar su fachada de éxito. La fiscalía ha logrado documentar casos donde los ahorristas entregaban dólares en efectivo que desaparecían del circuito legal de forma inmediata. La detención en Luján fue el resultado de un minucioso seguimiento de sus movimientos financieros y residenciales tras meses de eludir a los damnificados.
Actualmente, un grupo de damnificados ha creado perfiles en redes sociales para agrupar denuncias, por lo que se estima que el monto de la estafa podría multiplicarse en los próximos días. La Justicia investiga si Forastieri actuó solo o si contó con una estructura de testaferros y colaboradores que facilitaron el desvío de los fondos hacia el mantenimiento de su costoso estilo de vida.
Un final de película en un country de Luján
El operativo de captura se llevó a cabo con absoluta reserva para evitar que el influencer pudiera darse a la fuga. Los efectivos policiales ingresaron a su vivienda y secuestraron elementos de interés para la causa, incluyendo dispositivos electrónicos y documentación contable. Forastieri, quien solía mostrarse rodeado de seguridad y lujos, no opuso resistencia al momento de ser notificado de su detención.
La caída del trader influencer deja al descubierto la peligrosidad de las estafas piramidales y financieras que utilizan las redes sociales como vidriera. Mientras el imputado permanece a disposición de la Fiscalía de Mercedes, el mercado de superautos de lujo en Buenos Aires pierde a uno de sus personajes más polémicos, cuya fortuna parece haber sido construida sobre los ahorros de terceros.