Pasajes y discrecionalidad
La investigación también puso el foco en el regreso de la comitiva. Mientras que el pasaje de Adorni costó 4.900 dólares y fue costeado por el Estado bajo la normativa para funcionarios de alta jerarquía, el ticket de Angeletti no fue emitido por la agencia oficial Optar S.A.U. ni pagado con fondos públicos. La fiscal concluyó que la decisión de invitar a un familiar directo entra en el umbral de las facultades del Poder Ejecutivo.
Mángano explicó que, al no existir un perjuicio patrimonial concreto ni un desvío de fondos, la conducta no encuadra en el artículo 260 del Código Penal. Sin embargo, la resolución final sobre el cierre del expediente depende ahora del juez Rafecas.
Otros frentes judiciales
A pesar de este dictamen favorable, la situación judicial del jefe de Gabinete mantiene otros expedientes abiertos. El fiscal Gerardo Pollicita investiga un presunto enriquecimiento ilícito, donde se analizan declaraciones juradas y movimientos financieros recientes. Entre ellos, destaca la compra de una propiedad en Exaltación de la Cruz y una hipoteca por 100.000 dólares.
Paralelamente, el juez Ariel Lijo tramita una causa por supuestas dádivas vinculada a un viaje de la familia Adorni a Punta del Este en un avión privado. En este caso, se investiga si el costo fue cubierto por un periodista con contratos en la TV Pública.
El archivo de la causa por el viaje a Nueva York unifica un criterio sobre el uso del avión oficial, pero deja abierta la incógnita sobre el resto de las sospechas patrimoniales que rodean al funcionario.