La tragedia de Mateo llegó a su final más triste. Este viernes 24 de abril de 2026, las autoridades del Hospital Humberto Notti, en Mendoza, confirmaron el fallecimiento del niño de un año y nueve meses que permanecía internado con lesiones cerebrales irreversibles. El caso, que comenzó el pasado 10 de abril, ha derivado en una investigación penal por homicidio tras descartarse las versiones iniciales de la familia.
Ingreso clínico: El niño llegó a la guardia tras un paro cardiorrespiratorio.
Hallazgos médicos: Los profesionales detectaron hematomas y signos claros de violencia.
Diagnóstico clave: El informe forense determinó que Mateo sufrió el “síndrome del zamarreo” (o del bebé sacudido).
La situación judicial es compleja. Cristian Gonzalo Fragapane Gómez, padrastro del menor, se encuentra detenido e imputado. Con el deceso de la víctima, se espera que la carátula de la causa cambie de tentativa de homicidio a homicidio agravado.
Las pruebas que desmintieron la versión familiar
En un principio, el entorno del niño intentó justificar las lesiones alegando supuestas convulsiones previas. Sin embargo, el gabinete médico del Hospital Notti fue tajante al identificar lesiones compatibles con agresiones de terceros.
Además del daño cerebral reciente, las radiografías revelaron una fractura en uno de sus pies que databa de varios meses atrás. Este hallazgo fue determinante para que la fiscalía, a cargo de Florencia Díaz Peralta, consolidara la hipótesis de un cuadro de maltrato infantil crónico y no un hecho aislado.
La situación de la madre y la hipótesis de negligencia
Aunque hasta el momento no pesa una imputación formal sobre la madre de Mateo, los informes médicos han comenzado a comprometer su situación. En su declaración, la mujer intentó defenderse apuntando a una supuesta mala praxis o desatención médica previa.
“No ha pasado nada de lo que se me está acusando. Un pediatra le había diagnosticado un ‘coágulo en la cabeza’ una semana antes y nos dijo que esperáramos al neurólogo”, sostuvo la madre ante la Justicia.
Los investigadores ahora deben determinar:
Si existió una omisión de cuidado por parte de la madre al no haber denunciado o evitado las agresiones previas.
Si la versión del diagnóstico de un “coágulo” es real o una estrategia para desviar la atención de los golpes detectados.
Si la consulta neurológica programada para el 13 de abril existía efectivamente en el sistema de salud local.
Mientras la provincia de Mendoza sigue de cerca el caso, el cuerpo del pequeño será sometido a una autopsia médico-legal para aportar las pruebas finales que permitan cerrar la acusación contra Fragapane y determinar si hubo más responsables en el entorno familiar.