Nissan inició formalmente el proceso para transformar su presencia en Argentina. La compañía confirmó la firma de un Memorando de Entendimiento con el Grupo SIMPA y el Grupo Tagle, con el objetivo de transferir su operación comercial a un modelo de distribuidor independiente. Esta decisión marca el fin de su etapa como terminal automotriz directa, posición que ocupaba desde septiembre de 2015.
El proceso se encuentra actualmente en una fase de revisión técnica y financiera. La empresa aclaró que este documento no representa un contrato definitivo, sino un paso previo para analizar la viabilidad del traspaso.
De concretarse, la filial argentina dejará de reportar a la casa matriz para integrarse a la Unidad de Negocios de Importadores de Nissan (NIBU), que coordina 36 mercados en América Latina bajo esquemas similares.
El perfil de los nuevos socios
Los grupos involucrados cuentan con un extenso recorrido en el sector automotor. El Grupo SIMPA, liderado por la familia Schwartz, es el principal distribuidor de motocicletas de alta gama en el país y posee plantas de ensamblado en Campana. Por su parte, el Grupo Tagle, de origen cordobés, mantiene una relación histórica con la marca japonesa como concesionario oficial desde la década de 1990.
Esta transición se enmarca en el plan global “Re:Nissan”, una estrategia que busca optimizar la rentabilidad de la firma japonesa a nivel mundial. La reestructuración local ocurre luego de que en octubre pasado cerrara la línea de montaje de la pick-up Frontier en la planta cordobesa de Santa Isabel, la cual operaba en conjunto con Renault.