Islamabad amaneció este viernes sumergida en un estricto blindaje militar que mantiene dividida a la capital federal. El despliegue de seguridad, que afecta principalmente a la “Zona Roja” administrativa y áreas comerciales adyacentes, responde a los preparativos para una eventual segunda ronda de conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.
Fuentes oficiales paquistaníes confirmaron que el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, llegará a la ciudad esta noche. El funcionario aterrizará en Pakistán como parte de una gira regional que incluye escalas en Mascate y Moscú.
Por su parte, la avanzada estadounidense ya se encuentra en territorio paquistaní. Al menos nueve aeronaves de Washington aterrizaron previamente con equipos de comunicaciones, vehículos blindados y personal técnico para coordinar la logística del encuentro.
Una ciudad en suspenso
El confinamiento actual representa el segundo bloqueo total en menos de 15 días. Las autoridades aislaron la urbe por primera vez el 11 de abril, cuando delegaciones de ambas potencias mantuvieron un diálogo histórico que finalizó sin acuerdos concretos.
Desde entonces, la incertidumbre administrativa interrumpió el ritmo de vida de los residentes, quienes dependen del transporte interurbano para regresar a sus hogares durante los fines de semana.
La clausura de las principales vías de acceso provocó el cierre de terminales de autobuses, afectando a más de 1.000 pasajeros diarios. Abdur Rehman Irshad, gerente de una de las estaciones principales, informó que las instalaciones cumplieron seis días sin operaciones. Esta situación obligó a los ciudadanos a recurrir a servicios de transporte privado compartido para evadir los controles y salir de la zona cercada.