La justicia de Santiago del Estero desarticuló una organización familiar dedicada a la producción y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI) en el barrio Juan Díaz de Solís Ampliación. El operativo, denominado “Silencio Cero”, culminó con la detención de un hombre de 58 años, docente de Educación Especial, su esposa de 51 y su hijo de 16 años.
La investigación se originó a partir de un reporte de inteligencia digital enviado por un organismo especializado de Estados Unidos. El correo electrónico alertó sobre una dirección IP localizada en la capital provincial que generaba y traficaba contenidos ilícitos. Tras un año de seguimiento y tareas de tecnología forense, las autoridades identificaron la vivienda donde se cometían los delitos.
Evidencias en el domicilio
Durante un allanamiento que se extendió por siete horas, personal del Departamento Trata de Personas y peritos criminalísticos secuestraron dispositivos electrónicos, teléfonos celulares y computadoras. Paralelamente, los investigadores incautaron prendas de vestir pertenecientes a dos niñas de 4 y 5 años, quienes habrían sido las víctimas de los ataques grabados.
Las fiscales Érika Leguizamón, Yésica Lucas y Vanina Aguilera coordinaron el registro de la propiedad. Según las pericias iniciales, los abusos ocurrían en una habitación específica de la casa. El material recolectado será sometido a cotejos de ADN para confirmar la identidad de las menores que aparecen en los registros visuales, quienes ya reciben asistencia profesional.