Por primera vez desde que Javier Milei asumió la presidencia, una mayoría relativa de los argentinos lo señala como el principal responsable de la crisis económica del país. Así lo revela una encuesta de la consultora Hugo Haime & Asociados: el 39% adjudica al actual gobierno los problemas económicos, mientras que el llamado “riesgo kuka” —la atribución de responsabilidades al kirchnerismo— cayó al 33%.
- El 39% responsabiliza al gobierno de Milei por la situación económica actual, superando por primera vez al “riesgo kuka” (33%).
- El 64% de los encuestados pide algún tipo de cambio en el modelo económico: el 47% quiere cambiarlo totalmente y el 17% modificarlo parcialmente.
- El 76% describe el estado de ánimo social con emociones negativas: el 39% dice que la gente está con bronca y el 37%, triste y desanimada.
Un giro en la atribución de responsabilidades
El dato marca un punto de inflexión en el clima social. Durante los primeros tramos de la gestión libertaria, el discurso oficial logró instalar con eficacia la idea de que los problemas económicos eran consecuencia de la “herencia K”. Esa narrativa pierde terreno: el eje de la crítica empieza a correrse del pasado hacia el presente.
El propio Hugo Haime describió el fenómeno en términos de una transición “del sacrificio a la desilusión”: la sociedad acompañó inicialmente con la expectativa de una mejora, pero esa expectativa se debilita cuando los resultados no se perciben en la vida cotidiana. “La evaluación del Gobierno empieza a centrarse más en el presente que en la herencia recibida”, sostuvo el consultor.
El modelo económico, bajo cuestionamiento
La encuesta también mide la opinión sobre el rumbo del país. Ante la pregunta sobre qué es lo mejor para Argentina, el 47% se inclina por cambiar totalmente el modelo económico y otro 17% plantea modificarlo manteniendo algunas características. En el extremo opuesto, solo el 15% respalda sostenerlo sin cambios y el 20% acepta mantenerlo con modificaciones.
El consenso social que en un inicio acompañó el programa económico aparece hoy fuertemente erosionado.
El humor social: bronca y desánimo
La percepción del estado de ánimo colectivo confirma ese deterioro. El 39% describe a la gente como enojada y el 37% como triste y desanimada. Solo el 18% la percibe como contenta y esperanzada, y un 6% no tiene una opinión definida.
La suma de emociones negativas supera el 75% y da cuenta de un clima social marcado por el malestar y la incertidumbre, en un contexto donde la retórica del “enemigo kirchnerista” como explicación central de la crisis pierde eficacia frente a una ciudadanía que empieza a demandar resultados concretos de gestión.