La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) reclasificó este jueves a la Argentina en su Reporte Especial 301. El país abandonó la “Lista de Vigilancia Prioritaria“, lugar que ocupaba desde 1996, para integrar ahora la “Lista de Vigilancia” simple. Esta decisión representa un giro en la relación bilateral tras tres décadas de observaciones por deficiencias en la protección de derechos de autor y patentes.
El organismo norteamericano fundamentó la medida en los esfuerzos del gobierno de Javier Milei por abordar preocupaciones históricas. El punto de inflexión fue la firma del Acuerdo Recíproco sobre Comercio e Inversión (ARTI) en febrero de 2026. Bajo este marco, la administración nacional se comprometió a reforzar la aplicación de la ley contra el robo de propiedad intelectual y a adherir a tratados internacionales.
Apertura al mercado farmacéutico
Un factor determinante para la mejora fue la derogación, en marzo pasado, de las restricciones administrativas que limitaban la concesión de patentes farmacéuticas.
La normativa anterior, vigente desde 2012, rechazaba de forma automática siete categorías de invenciones que son patentables en otras jurisdicciones. Con la nueva Resolución Conjunta 1/2026, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) recuperó la facultad de evaluar cada solicitud de manera individual.
En ese sentido, Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (Caeme) calificó el cambio como una señal positiva para la previsibilidad y la seguridad jurídica. Según la entidad, esta reforma promueve la inversión en investigación y desarrollo (I+D) biotecnológico al alinear los estándares locales con los globales.