China advierte a Trump: Estrecho de Ormuz será eje de la cumbre con Xi Jinping

Pekín exige que la ruta energética permanezca abierta y expresa su preocupación por el carácter “temporal” de la tregua entre Estados Unidos e Irán.

En el complejo ajedrez de la política exterior, China ha decidido mover sus piezas con claridad antes de la esperada reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping.

Desde la sede de la ONU en Nueva York, Pekín envió un mensaje contundente: la estabilidad del Estrecho de Ormuz es innegociable.

Según el embajador chino ante la ONU, Fu Cong, “si el estrecho de Ormuz sigue cerrado cuando el presidente Trump visite China, este tema estará inevitablemente en el centro de las conversaciones”.

Una tregua bajo sospecha

La preocupación del gigante asiático no solo radica en la logística comercial, sino en la fragilidad de los acuerdos diplomáticos actuales. China observa con inquietud la retórica de la Casa Blanca, que ha calificado la tregua con Irán como un estado transitorio.

Al respecto, Fu Cong fue tajante: “Nos inquietan ciertas declaraciones que sugieren que el alto el fuego no es definitivo. Eso es exactamente lo que debemos evitar”.

Para Pekín, el mantenimiento de esta ruta es vital no solo para su propia economía, sino para el equilibrio del sistema internacional.

“El estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y funcional para garantizar la estabilidad energética global”, insistió el diplomático, advirtiendo que cualquier interrupción tendría consecuencias que irían mucho más allá de las fronteras regionales.

Liderazgo en el Consejo de Seguridad

Al asumir la presidencia del Consejo de Seguridad para el mes de mayo, China ha colocado a Medio Oriente en el “epicentro” de su agenda. La estrategia de Pekín parece alejarse del ruido mediático para apostar por una diplomacia de bajo perfil. El embajador confirmó que están realizando esfuerzos “discretos pero continuos” para mediar entre las partes, bajo la premisa de que el diálogo es la única vía posible.

Sin embargo, el posicionamiento chino también incluye críticas directas a la situación en Palestina y Líbano. Sobre este último punto, China advirtió que no aceptará simulacros de paz: “Necesitamos un cese real de las hostilidades. No queremos ver un falso alto el fuego”.

El desafío del multilateralismo

El mensaje final de Pekín es un llamado al orden global frente a lo que perciben como una deriva unilateralista de Washington.

Al recordar que ambos países tienen una “responsabilidad especial en la preservación del orden internacional”, Fu Cong concluyó con una advertencia sobre el futuro de las instituciones: “O reforzamos el multilateralismo o nos arriesgamos a un mundo donde prevalezca la ley del más fuerte”

Nota escrita por:
Te recomendamos...