La Libertad Avanza (LLA) enfrenta sus primeras fricciones internas de cara a la reforma política que el Poder Ejecutivo envió al Senado. La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, ratificó ante su tropa de legisladores que la eliminación de las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) no es negociable. Esta postura choca directamente con la estrategia de Patricia Bullrich, quien sugirió convertirlas en PASO optativas ante la dificultad de conseguir los votos para una derogación total.
El conflicto escaló este mediodía durante una reunión en la Cámara de Diputados. Allí, el presidente del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, y la diputada Gisella Castelnuovo, recibieron a los bloques aliados para destrabar la agenda parlamentaria.
Sin embargo, el encuentro visibilizó el recelo del sector “menemista” hacia los movimientos autónomos de Bullrich, a quien acusan de no compartir información con la mesa política del Gobierno.
Castelnuovo fue designada por Martín Menem para trabajar “en espejo” con el Senado. Su función será recopilar las demandas de los aliados, pero con la instrucción estricta de no aceptar modificaciones sustanciales cuando el proyecto ingrese a la Cámara Baja.
Desde el entorno de “El Jefe” explicaron que mantener las primarias representaría un gasto innecesario para el Estado y diluiría el control del partido sobre el armado de listas.