El anuncio de un nuevo álbum de The Rolling Stones es siempre un evento sísmico para la cultura popular, pero la presentación de Foreign Tongues en Nueva York dejó una revelación que nadie esperaba. Durante una charla distendida con el presentador Conan O’Brien en Brooklyn, Mick Jagger desveló el misterio detrás de una de las colaboraciones más impactantes de su carrera: la participación de Robert Smith, el icónico líder de The Cure.
Lejos de ser una estrategia de marketing fríamente calculada por las discográficas, la unión de estas dos leyendas británicas nació de la más pura casualidad en un estudio londinense. Jagger, con su habitual carisma, relató el momento en que se cruzó con una figura que parecía sacada de un videoclip de Lullaby en medio de las sesiones de grabación.
Labial, túnicas negras y espontaneidad
“Llegué un día a grabar mis voces en Londres y vi a un tipo de espaldas, con una larga túnica negra. Cuando se dio vuelta, estaba cubierto de lápiz labial”, recordó Jagger entre las risas de los presentes. El contraste visual entre el estilo glam-rock de los Stones y la estética gótica de Smith no impidió el reconocimiento inmediato. “Nunca lo había conocido personalmente, así que le dije: ‘Eres Robert Smith de The Cure’. Él simplemente respondió: ‘Sí, nunca nos habíamos visto’. Y yo le dije: ‘¡Bueno, ya que estás aquí, mejor haz algo!'”.
Esa invitación impulsiva terminó con Smith frente al micrófono, aportando su inconfundible registro a los coros y texturas del álbum. Según Jagger, esta es la esencia del rock: “Así funcionan las colaboraciones a veces. No hay planes, solo energía. Le dije: ‘¡Sal y canta!’, y lo hizo”.
Un disco de colaboraciones estelares
Si bien el aporte de Robert Smith ha captado la centralidad de la atención por lo inusual del cruce generacional y estilístico, Foreign Tongues (que se lanzará el 10 de julio) es un verdadero desfile de gigantes. El disco, producido por el talentoso Andrew Watt, cuenta con la participación de Paul McCartney, lo que marca un nuevo capítulo en la histórica “rivalidad” entre Stones y Beatles.
También se suman Chad Smith, baterista de los Red Hot Chili Peppers, aportando una potencia rítmica contemporánea, y el legendario Steve Winwood. Sin embargo, el costado más emotivo del álbum reside en las pistas grabadas por Charlie Watts antes de su fallecimiento en 2021, permitiendo que el latido original de la banda siga presente en su vigésimo quinto trabajo de estudio.
Con singles como “Rough & Twisted” e “In The Stars” ya rotando en plataformas, la expectativa por escuchar el ensamble entre la armónica de Jagger, los riffs de Richards y la voz etérea de Smith es total. Los Stones han vuelto a demostrar que, tras 64 años de carrera, su mejor truco sigue siendo la capacidad de sorprender.