Boca se juega todo en la Libertadores: está obligado a ganar

Tras el triunfo de Universidad Católica, el equipo de Claudio Úbeda se quedó sin margen de error en la Copa Libertadores. Deberá vencer al conjunto chileno en la Bombonera para evitar una histórica eliminación en la fase de grupos.

Tras el triunfo de Universidad Católica, el equipo de Claudio Úbeda se quedó sin margen de error en la Copa Libertadores. Deberá vencer al conjunto chileno en la Bombonera para evitar una histórica eliminación en la fase de grupos.

El escenario continental se tornó sumamente complejo para el conjunto de la Ribera en el certamen más importante de América. La reciente victoria de Universidad Católica por 2-0 ante Barcelona de Ecuador, con un doblete del delantero Fernando Zampedri, alteró por completo el panorama del Grupo D, dejando al equipo argentino en una posición de extrema urgencia deportiva de cara al cierre.

El panorama crítico de Boca en el Grupo D:

  • Puntaje actual: Suma 7 unidades y se ubica momentáneamente en la tercera posición.

  • El rival directo: Universidad Católica lidera con 10 puntos, seguido por Cruzeiro con 8.

  • La fecha clave: El duelo definitorio será el jueves 28 de mayo a las 21:30 en la Bombonera.

Con esta combinación matemática de resultados en Santiago de Chile, los dirigidos por Claudio Úbeda se quedaron sin ningún tipo de margen de error. El próximo jueves, el plantel xeneize saltará al césped de su estadio con la obligación absoluta de sumar de a tres para asegurar de forma directa su clasificación a los octavos de final.

El fantasma de 1994 y las reglas de Conmebol

Un empate o una eventual derrota ante la escuadra conducida por Daniel Garnero consumará un fracaso histórico para la institución boquense. Boca no queda eliminado en una instancia inicial de la Copa Libertadores desde la temporada de 1994, un doloroso recuerdo bajo la dirección técnica de César Luis Menotti en una zona compartida con Vélez Sarsfield.

El estricto reglamento del torneo internacional establece que el primer criterio para desempatar una posición es el partido entre sí. Gracias al valioso triunfo por 2-1 conseguido en el debut en San Carlos de Apoquindo, una victoria en condición de local le otorgará a Boca el pasaje directo por sobre el elenco chileno mediante este mecanismo de desempate.

Sin embargo, las matemáticas exponen que un resultado adverso dejará al club fuera de la máxima competencia continental. En caso de finalizar en el tercer puesto, la delegación azul y oro se verá obligada a disputar una llave eliminatoria en la Copa Sudamericana, un terreno secundario que no formaba parte de los objetivos principales del año.

Las razones de un andar irregular en el grupo

El camino del equipo en la actual fase de grupos comenzó con grandes expectativas tras un sólido inicio que incluyó una goleada ante Barcelona. No obstante, el panorama futbolístico comenzó a oscurecerse rápidamente debido a las severas fallas disciplinarias cometidas en condición de visitante, las cuales diezmaron el rendimiento colectivo del plantel.

La caída en territorio brasileño frente a Cruzeiro y el posterior tropiezo en Guayaquil estuvieron condicionados por las tempranas expulsiones de sus futbolistas titulares. El reciente empate conseguido de forma agónica en condición de local frente al elenco de Belo Horizonte impidió que el grupo llegara con tranquilidad a los noventa minutos finales.

Bajas obligadas y el rompecabezas de Úbeda

Las planificación de los entrenamientos semanales en el predio deportivo de Ezeiza está centrada en resolver las ausencias forzadas en la estructura titular. Para este compromiso crucial de Copa Libertadores, la alineación inicial presentará modificaciones de peso por suspensiones reglamentarias de la confederación y lesiones físicas de gravedad.

El mediocampista central Santiago Ascacibar debe purgar una jornada de suspensión por su tarjeta roja, mientras que Ayrton Costa se encuentra inhabilitado por acumulación de amonestaciones. Ante este panorama defensivo, las variantes tácticas del entrenador apuntan al ingreso definitivo del juvenil Mateo Pellegrino en la zaga central.

La máxima preocupación del cuerpo médico radica en el desgarro muscular padecido por el atacante paraguayo Adam Bareiro. Úbeda analiza detalladamente si mantiene al atacante Milton Giménez en el frente ofensivo o si apuesta por el uruguayo Miguel Merentiel como principal referencia, acompañado por extremos de características veloces en las bandas.

Las variantes para conformar un tridente ofensivo incluyen los nombres de Alan Velasco, Exequiel Zeballos y el prometedor Tomás Aranda. La mítica Bombonera lucirá un lleno absoluto para apuntalar espiritualmente a un equipo que se juega la continuidad internacional en una noche decisiva sin margen para las equivocaciones.

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