El Palacio Real de Tailandia confirmó oficialmente el fallecimiento de la princesa Bajrakitiyabha Mahidol, ocurrido a los 47 años de edad. La primogénita del monarca actual se encontraba internada bajo cuidados intensivos y en estado de coma profundo desde diciembre de 2022.
El impacto de la tragedia real en Tailandia:
Tres años en coma: Dependía de dispositivos de asistencia para mantener sus funciones renales y pulmonares.
Formación internacional: Graduada en leyes en EE. UU., fue diplomática ante la Organización de las Naciones Unidas.
Sucesión en crisis: Su muerte elimina a la candidata más popular para ocupar el trono tailandés.
De acuerdo con el reporte de la Oficina de la Casa Real, la afección se originó por una infección abdominal aguda de evolución desfavorable. Durante las últimas semanas de mayo, las funciones orgánicas de la paciente se deterioraron de forma irreversible, derivando en un deceso pacífico en el centro médico.
El perfil de la princesa y su labor social
Conocida popularmente por los ciudadanos como la “princesa Bha”, la mujer construyó un liderazgo basado en la formación académica. Tras graduarse en Tailandia, obtuvo títulos de posgrado en la prestigiosa Universidad de Cornell en Estados Unidos, especializándose en el ámbito del derecho penal.
Su trayectoria profesional incluyó una destacada gestión en la misión diplomática tailandesa en Nueva York y un posterior despliegue como embajadora en Austria. En Viena coordinó esfuerzos estrechos junto a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Al regresar a su país de origen, la abogada centró sus esfuerzos en las oficinas del Fiscal General de Bangkok. Desde allí promovió activamente diversas reformas en los sistemas de detención, enfocándose en la protección de las reclusas en situación de vulnerabilidad extrema.
Tailandia posee una de las tasas de población carcelaria femenina más elevadas a nivel global, realidad que la princesa intentó revertir mediante programas de reinserción. Estas iniciativas comunitarias consolidaron su alta aceptación y popularidad entre la sociedad civil.
Incertidumbre institucional y el control de la corona
La desaparición física de la abogada altera el panorama político de una institución real sumamente influyente y centralizada. El rey Maha Vajiralongkorn, quien actualmente cuenta con 73 años de edad, todavía no ha designado de manera formal a un sucesor para la corona.
Si bien la tradición histórica prioriza a los descendientes varones, una reforma constitucional aprobada en el año 1974 faculta legalmente a una mujer para asumir el trono. Por este motivo, la analistas locales consideraban a Bajrakitiyabha como una figura central para la futura transición.
El actual panorama familiar exhibe fragmentaciones profundas, dado que cuatro de los hijos varones del monarca fueron despojados de sus títulos reales en 1996. Actualmente, la línea directa recae sobre el príncipe Dipangkorn, aunque existen reservas sobre su capacidad operativa para gobernar.
Toda discusión o debate público sobre estos acontecimientos se encuentra estrictamente limitada por las leyes de lesa majestad del código penal. Este marco normativo castiga cualquier tipo de crítica o difamación hacia los monarcas con penas de hasta 15 años de cárcel por cargo.
Las autoridades gubernamentales indicaron que los restos de la difunta serán trasladados directamente hacia el Gran Palacio de la capital tailandesa. Las ceremonias fúnebres y el posterior velatorio se desarrollarán respetando los máximos honores establecidos por el protocolo real.