La histórica eliminación de Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 a manos de Paraguay sigue generando réplicas devastadoras en el fútbol europeo. Lo que comenzó como una profunda decepción deportiva sobre el césped se transformó rápidamente en un escándalo de convivencia tras las demoledoras declaraciones de Lothar Matthäus. El legendario ex capitán de la Die Mannschaft rompió el silencio en su programa Lothar geht los (Lothar se desahoga), transmitido por el diario Bild, sacando a la luz una serie de conflictos internos y una alarmante falta de enfoque que dinamitaron la armonía del plantel durante su estadía en el certamen.
Según detalló Matthäus, el búnker alemán se convirtió en un foco de tensiones extrafutbolísticas debido a la temprana y masiva presencia de los entornos íntimos de los jugadores. “Hay mucho que analizar, tanto dentro como fuera del campo. Hubo problemas relacionados con las esposas, las familias, los vuelos y la organización en general“, disparó el referente histórico, cuestionando abiertamente la laxitud de los protocolos de la Federación Alemana de Fútbol (DFB). Para Matthäus, permitir el acceso de los allegados desde el inicio de la competencia fue un grave error logístico: “Ni siquiera llevaban dos semanas en Estados Unidos y ya estaban allí las familias. Podrían haber llegado recién en los cuartos de final, cuando el equipo hubiera logrado algo importante”.
Celos, privilegios y grietas en el vestuario
Sin embargo, el punto más álgido del conflicto radicó en los privilegios y las diferencias organizativas que evidenciaron profundas grietas en el vestuario. El ex campeón del mundo desveló que se generaron situaciones de marcado recelo y enojo silencioso entre los futbolistas debido a las disparidades en los traslados de sus allegados.
Mientras que a algunos jugadores de primera línea se les permitió trasladar a sus madres en vuelos privados, otros solo contaron con la autorización para viajar con sus esposas e hijos bajo la misma modalidad. En tanto, un tercer grupo de futbolistas se vio obligado a recurrir a vuelos comerciales tradicionales para que sus seres queridos pudieran acompañarlos.
“Un jugador estaba enfadado con otro por esto. Luego se habló de opciones de viaje, de reservas de hotel. Todo eso fue tema de conversación dentro del equipo. Nunca salió en los medios, pero sé que fue un tema de discusión. Existió una agitación considerable que no se reflejó hacia el exterior. El enfoque simplemente no estuvo puesto en el Mundial“, sentenció Matthäus de forma tajante.
El misterio de los penales y un DT sin autocrítica
Esta preocupante falta de liderazgo y compromiso también se trasladó de forma directa al campo de juego, alcanzando su punto máximo en la fatídica tanda de penales frente al seleccionado paraguayo. La prensa alemana puso bajo la lupa la actitud del experimentado mediocampista Leon Goretzka. Según revelaron las imágenes televisivas, el volante evitó asumir la responsabilidad de lanzar uno de los remates decisivos, a pesar de que el capitán Joshua Kimmich estaba organizando de forma activa el orden de los ejecutantes. Ante la falta de disposición de Goretzka, el defensor Jonathan Tah —quien no contaba con experiencia previa en este tipo de definiciones— debió hacerse cargo del sexto penal y terminó fallando su remate, sentenciando la eliminación.
La debacle alemana se completó con el frente mediático que abrió el propio director técnico, Julian Nagelsmann. Tras la caída, el entrenador protagonizó una tensa entrevista en vivo con la periodista Lili Engels de la cadena ZDF, donde se mostró notablemente incómodo, cortante y carente de autocrítica al ser consultado sobre su continuidad. “Estoy disponible. Si la DFB quiere que lo haga, entrenaré a la selección para la Eurocopa 2028. Si no, tendrán que decírmelo”, lanzó de forma defensiva, antes de sentenciar con dureza: “Si te elimina Paraguay, no sos un equipo de primer nivel. Ya no”.
Con este nuevo fracaso, Alemania profundiza una crisis histórica que ya lleva doce años. Desde que se consagró campeona en el Mundial de Brasil 2014, la Die Mannschaft no ha logrado ingresar a los octavos de final en ninguna cita máxima, quedando eliminada en la fase de grupos en Rusia 2018 y Qatar 2022, y sucumbiendo prematuramente en los 16avos de final de la edición 2026. Mientras el presidente de la federación evalúa el futuro del cuerpo técnico, el capitán Joshua Kimmich cerró con una honestidad brutal que expone el verdadero estado de la plantilla: “Somos los jugadores quienes lo echamos a perder, no el entrenador”.