Centralización de recursos y despliegue oficial
A diferencia de los campamentos vecinales en las avenidas, los macroalbergues autorizados concentran servicios de alimentación, salud y recreación. El Parque del Oeste alberga a más de 2.500 familias, mientras que en el Parque del Este se instalaron fundaciones, empresas privadas y asistencia médica directa.
María Cánchica, de 67 años y desplazada desde Catia, confirmó la regularidad en el suministro de raciones alimentarias en este último recinto. Asimismo, en Caraballeda, un campo de golf fue habilitado formalmente como refugio para los damnificados de la zona costera.
Por otra parte, unas 26 familias del edificio La Trinidad, ubicado en la avenida San Martín, instalaron carpas frente a la estructura que posee más de 40 apartamentos. Cuatro ingenieros de la dirección de ingeniería municipal de la alcaldía de Libertador determinaron que una columna interna se encuentra comprometida, por lo que el desalojo preventivo fue recomendado para proteger a la población vulnerable.
El vecino Yeison Guzmán informó que las labores de reparación estructural comenzarán una vez que disminuya la frecuencia de las réplicas sísmicas. En las inmediaciones de los refugios de las plazas Morelos, Juventud, Parque Carabobo y la avenida Bolívar, se constató la presencia de alcabalas de la Dirección de Contrainteligencia Militar.
La administración central prometió la entrega de soluciones habitacionales antes de finalizar el año en curso. La gestión de esta contingencia coincide con un escenario de transición política tras la intervención militar estadounidense, lo que añade incertidumbre sobre las políticas de vivienda a largo plazo para las miles de personas que continúan habitando los espacios públicos de la ciudad.