Un nuevo relevamiento de opinión pública nacional analizó las principales motivaciones del electorado con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027. El estudio analizó el fenómeno del rechazo político como el verdadero motor de los ciudadanos, confirmando que el “voto anti” prevalece sobre las propuestas positivas a la hora de asistir a las urnas.
Los datos centrales de la grieta electoral:
44,3% de los encuestados teme una reelección de Javier Milei.
38,6% le preocupa un eventual gobierno peronista-kirchnerista.
5,7 puntos es la ventaja del rechazo oficialista frente al sentimiento anti-K.
El estudio fue diseñado por la prestigiosa consultora Management & Fit, una firma de análisis que cuenta entre sus principales clientes a los mandatarios provinciales de Córdoba y Santa Fe, además de sectores de la Unión Cívica Radical. La muestra estadística consolidó 2.200 entrevistas efectivas realizadas entre el 12 y el 26 de junio, registrando un margen de error de +/- 2,1%.
El mapa de la continuidad oficialista
Al indagar sobre el futuro institucional del país, la consultora planteó un escenario dicotómico entre el cambio profundo y la permanencia. El núcleo duro de apoyo a la gestión de La Libertad Avanza se ubicó en un 14,6%, integrado por votantes que respaldan de forma irrestricta la continuidad del equipo técnico y las políticas económicas de la Casa Rosada.
Por su parte, la proyección electoral del oficialismo logra expandirse hacia sectores moderados a través del denominado voto blando. Un 26,8% de la población encuestada prefiere mantener la actual administración, pero exige que se implementen cambios y correcciones urgentes en determinadas políticas fiscales, lo que eleva el techo libertario al 41,4%.
En la vereda opuesta, los indicadores macroeconómicos y las tensiones sociales consolidan un fuerte polo de resistencia civil. El 55,4% de los argentinos exige un cambio total de gobierno, demandando de manera contundente la remoción total de los funcionarios de la actual plantilla y la derogación de sus principales decretos de desregulación.
Porcentaje de arrepentidos y polarización
El informe de opinión pública también monitoreó la estabilidad de los consensos logrados en el último balotaje presidencial. Los resultados arrojan un escenario de notable rigidez estructural, ya que el 66,6% de los ciudadanos encuestados ratificó que repetiría su voto de 2023, una constante que anticipa una polarización extrema para las próximas campañas.
Sin embargo, el estancamiento del consumo doméstico y la pérdida de poder adquisitivo comenzaron a perforar las bases electorales originales. Un 23% de los entrevistados aseguró que cambiaría su decisión electoral previa, configurando un estratégico lote de ciudadanos arrepentidos que será codiciado por las principales fuerzas de la oposición.
Finalmente, el termómetro del rechazo mutuo expuso las dificultades para el surgimiento de alternativas moderadas de centro. Mientras que el temor a la reelección de Milei encabeza el listado con el 44,3%, un 11,5% de los ciudadanos manifestó alarma ante ambos escenarios por igual, reduciendo notablemente el espacio para construcciones políticas de tercera vía.









