La búsqueda desesperada de un centrodelantero vuelve a dejar al descubierto la falta de planificación en el mercado de pases de Boca Juniors. Con las competencias en marcha y la urgencia de darle soluciones al entrenador Rodolfo Arruabarrena, la dirigencia busca cerrar a contrarreloj opciones con el pase en su poder que generan más dudas que certezas en los hinchas.
El “Chimy” Ávila: baja cuota goleadora y antecedentes médicos
El primer nombre que volvió a sonar con fuerza en las oficinas de Brandsen 805 es el de Ezequiel “Chimy” Ávila. El delantero de 32 años se encuentra con el pase en su poder tras un opaco paso por el Real Betis, donde disputó 30 partidos y apenas convirtió 3 goles. Más allá de su conmovedora historia de vida y superación personal, sus estadísticas recientes en el fútbol español encienden las alarmas: atraviesa una evidente sequía goleadora y arrastra un historial médico complejo, marcado por dos roturas de ligamentos cruzados.
La búsqueda del santafesino expone un patrón recurrente en la conducción deportiva: apostar por futbolistas relegados en Europa que llegan libres, en lugar de realizar inversiones planificadas por atacantes en plenitud. Con un perfil de mayor desgaste por las bandas que de presencia en el área, el ex-San Lorenzo no representa hoy la garantía de gol inmediata que el equipo necesita.
Enner Valencia: veteranía y la sombra de un pase caído
Como si la alternativa de Ávila no fuese suficiente muestra de desconcierto, en las últimas horas cobró fuerza el nombre de Enner Valencia.
El atacante ecuatoriano de 36 años, libre tras su paso por el Pachuca de México, aparece como el “plan B” de la dirigencia. Valencia venía de tener todo acordado para jugar en Talleres de Córdoba bajo las órdenes de Jorge Sampaoli, pero dio marcha atrás a último momento tras enterarse del interés xeneize.
Si bien Valencia es el máximo goleador histórico de su selección, su presente genera interrogantes. En el reciente Mundial 2026, disputó los cuatro partidos con Ecuador sin convertir un solo gol. Traer a un futbolista de 36 años que viene de rechazar a otro club argentino no parece responder a un proyecto deportivo serio, sino a la búsqueda de un nombre rutilante para calmar las críticas.
La maniobra con los juveniles para liberar cupos
Para poder inscribir a cualquiera de los dos atacantes fuera del plazo inicial del libro de pases, la dirigencia debió apelar a maniobras de último minuto. Al no haber sido anotados previamente, Boca necesitó desprenderse de futbolistas al exterior para obtener cupos extra otorgados por la AFA.
Los sacrificados fueron dos promesas del club: Santiago Zampieri (lateral categoría 2007 que brilló en Reserva) cedido al Montevideo City Torque, e Iker Zufiaurre (delantero categoría 2005) prestado al Albion de Uruguay. Cediendo espacio de desarrollo a sus propios juveniles a las apuradas, la dirigencia consiguió margen hasta el 2 de septiembre para incorporar.
Improvisación como sello de gestión
El panorama ofensivo de Boca refleja una alarmante falta de rumbo. Entre la falta de gol del Chimy Ávila, los 36 años de Enner Valencia y la salida apresurada de pibes del club, la dirigencia demuestra una vez más que improvisa sobre la marcha. La pregunta retumba en la Bombonera con cada domingo que pasa: ¿dónde está el nueve de jerarquía que Boca realmente necesita?