Un vuelo de la aerolínea Flydubai que cubría la ruta entre Emiratos Árabes Unidos e Israel debió ser desviado de urgencia este miércoles hacia Arabia Saudita, luego de que se desatara un violento y confuso episodio en la cabina de mando. El Boeing 737, correspondiente al vuelo FZ1073, aterrizó sin incidentes en el aeropuerto de Tabuk tras emitir una serie de alarmas que activaron los protocolos internacionales por un posible acto terrorista.
La tensión se apoderó de la aeronave mientras atravesaba el espacio aéreo jordano. Según los registros del sitio especializado Flightradar24, la tripulación emitió primero una señal de emergencia general. Minutos después, el sistema transmitió una alerta por “interferencia ilícita”, el código utilizado en la aviación para advertir sobre un posible secuestro. Finalmente, la señal volvió a cambiar a emergencia general antes de tocar pista en el noroeste del territorio saudita.
Las primeras versiones apuntan a un grave enfrentamiento a bordo. Un funcionario israelí, bajo condición de anonimato, confirmó a la agencia de noticias Reuters que las alertas se activaron tras un altercado físico que involucró a los pilotos. Esta información se complementa con el dramático testimonio de Yasmin Abú Kasis, madre de una de las pasajeras del vuelo. Según relató la mujer, su hija escuchó gritos desesperados y presenció cómo un hombre armado con un cuchillo arrojó al piloto al suelo, dejando una perturbadora escena con “sangre por todas partes”. Hasta el momento, las autoridades de seguridad no han detallado la identidad del atacante ni cómo accedió a esa zona.
A pesar del pánico desatado y los evidentes indicios de violencia, la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, descartó que el episodio haya sido un secuestro organizado y aseguró que la situación se encuentra “bajo control”.
Por su parte, la compañía Flydubai se limitó a confirmar la existencia de un “incidente”, garantizando que el descenso se realizó sin mayores contratiempos y que todos los pasajeros están a salvo y debidamente localizados.
El aterrizaje forzoso suma un complejo capítulo a nivel geopolítico, ya que Israel y Arabia Saudita no mantienen relaciones diplomáticas oficiales. No obstante, el gobierno de Netanyahu informó que ya se coordinan todos los esfuerzos necesarios para repatriar a los ciudadanos israelíes varados en Tabuk.
Este evento cuenta con un antecedente cercano en la misma ruta: en septiembre de 2025, otro vuelo de la compañía emiratí debió descender de emergencia en Riad por un problema médico de un pasajero. La conexión entre Dubái y Tel Aviv se ha consolidado en el último tiempo con frecuencias diarias, convirtiéndose en un corredor aéreo fundamental y sumamente utilizado por los ciudadanos de Israel.