El Gobierno nacional arremetió con una medida que transforma la gratuidad del sistema sanitario. A partir de la nueva resolución, todas las personas extranjeras sin residencia permanente deberán abonar por los servicios médicos recibidos en los hospitales públicos del país.
Puntos clave de la medida sanitaria:
Alcance directo: Cobro obligatorio para turistas y residentes con certificado precario.
Servicios alcanzados: Incluye tanto consultas programadas como urgencias médicas.
Plazo de trámite: La residencia permanente requiere dos años de permanencia previa.
Aporte fiscal: Especialistas advierten que los residentes precarios pagan impuestos locales.
La normativa oficial estipula que quienes estén en proceso de regularización migratoria deberán pagar las prestaciones. Esta disposición abarca las consultas programadas y las urgencias, modificando de forma sustancial el acceso libre a la salud pública en todo el territorio.
Al evaluar el impacto de la norma, el director del Instituto de Políticas de Migraciones de la UNTREF, Roberto Aruj, sostuvo que “son medidas negativas para un país históricamente abierto”. El especialista recordó que la Ley 25.871 garantiza derechos plenos a quienes buscan instalarse.
Impacto en las zonas de frontera y reciprocidad
El procedimiento migratorio para obtener la residencia definitiva exige dos años de residencia continua. Durante ese lapso, las personas cuentan únicamente con radicación precaria, quedando completamente expuestas a la exigencia de pago en los centros de salud estatales.
En provincias limítrofes como Salta, las autoridades locales ya implementaron aranceles médicos para extranjeros. Estas decisiones reavivaron el debate sobre la reciprocidad, sustentado en testimonios de argentinos que deben abonar por atención médica en países vecinos.
No obstante, Aruj aclaró que las zonas fronterizas registran una circulación permanente de familias transnacionales. El académico remarcó que quien posee residencia precaria vive, trabaja y consume en el país, cumpliendo regularmente con todas sus obligaciones fiscales.
Debate político y cuestionamientos al decreto
En el ámbito económico, el analista desestimó la existencia de un flujo masivo de pacientes extranjeros. Aruj argumentó que no existen estadísticas que confirmen un abuso del sistema de salud pública por parte de personas que viajan exclusivamente para atenderse.
Desde la perspectiva política, el especialista consideró que la norma busca responder a demandas ideológicas de ciertos sectores afines al Poder Ejecutivo. Según su visión, se utilizan estas medidas para buscar responsables alternativos ante problemas estructurales del país.
Asimismo, Aruj enfatizó que las restricciones a derechos fundamentales deben debatirse en el Congreso y no fijarse por decreto. El sociólogo advirtió que restringir la atención médica a residentes en trámite genera una clara discriminación dentro del entramado social.
La aplicación efectiva de la resolución quedará condicionada a las reglamentaciones provinciales y a eventuales presentaciones judiciales. El debate contrapone la tradición de acceso universal con la estrategia oficial de restringir el gasto público en prestaciones médicas.