Dos osos panda gigantes enviados por el gobierno de China llegaron este domingo a territorio estadounidense, según confirmó la prensa estatal de Pekín. El arribo de los mamíferos se concreta tras la reunión bilateral y visita de Estado que sostuvo el presidente chino, Xi Jinping, con su par estadounidense, Donald Trump.
La partida de los animales representa un renovado gesto simbólico dentro del histórico programa de acercamiento internacional implementado por la nación asiática.
El periplo aéreo y la llegada al zoológico de Atlanta
Los animales, llamados Ping Ping y Fu Shuang, despegaron desde el Aeropuerto Internacional Chengdu Shuangliu en un vuelo chárter. De acuerdo con lo informado por la agencia estatal china Xinhua, las aves de transporte tocaron suelo norteamericano en la ciudad de Atlanta, Georgia, tras un trayecto aéreo de 16 horas.
La travesía despertó un alto interés público global, convirtiendo a la aeronave de carga en el vuelo más rastreado del mundo durante su paso sobre Alaska.
Para garantizar el bienestar de la pareja durante la travesía, se dispuso un operativo logístico y nutricional específico. “Para mantener bien alimentados a los pandas durante el vuelo, se prepararon bollos de maíz al vapor, brotes de bambú y zanahorias”, detalló el medio estatal Global Times.
Asimismo, especialistas de la Base de Investigación de Chengdu y cuidadores calificados que viajaron desde Estados Unidos acompañaron a los ejemplares en todo momento.
Diez años de residencia y preparación de infraestructura
Los dos pandas nacieron en 2020 y residirán en el Zoo de Atlanta durante los próximos diez años. Para su recepción, las autoridades del recinto adaptaron los espacios existentes y aseguraron el abastecimiento de alimento cultivado en la región, la cual cuenta con características climáticas semejantes a las de Chengdu.
Cabe recordar que el zoológico de Atlanta albergó pandas prestados por la nación asiática durante 25 años continuos, desde 1999 hasta 2024.
El mecanismo de préstamo de fauna forma parte del programa de “diplomacia del panda” implementado por Pekín desde hace décadas para cultivar alianzas internacionales. Este tipo de acuerdos se remonta a 1972, cuando el régimen chino obsequió una pareja a Washington tras la histórica visita del mandatario Richard Nixon. De esta manera, el intercambio busca afianzar los lazos de cooperación y distender las fricciones en la agenda geopolítica bilateral.