Una investigación instruida por la titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de La Plata, Betina Lacki, derivó en la detención de Albertina Mangini, funcionaria del Ministerio Público Fiscal que se desempeñaba en comisión en la oficina de enlace del Patronato de Liberados. La causa penal, tramitada ante el Juzgado de Garantías N° 6 a cargo del juez Agustín Carlos Crispo, investiga la conformación de una presunta organización dedicada a la captación de personas vulnerables para la apertura de cuentas virtuales con fines de blanqueo de capitales.
La estructura habría movilizado una suma calculada en $27.000 millones a lo largo de un período estimado de un año. La acusación imputa a los involucrados los delitos de asociación ilícita, estafa y lavado de activos agravado por la función pública.
El esquema operativo y el fraccionamiento de fondos
La hipótesis central del Ministerio Público sostiene que el mecanismo se iniciaba con la identificación de personas en situación de vulnerabilidad social o bajo tutela del sistema penitenciario. A través de la oferta de una suma fija de $80.000, los ciudadanos aceptaban ceder sus datos de identidad, fotografías de rostro, documentación personal y el escaneo de sus datos biométricos.
Según consta en el expediente, las reuniones operativas para la captación se llevaban a cabo en un establecimiento comercial céntrico de La Plata. Posteriormente, dichos registros eran utilizados para dar de alta cuentas bancarias y perfiles en plataformas de pago digital (tales como Ualá, Mercado Pago y PayPal) a nombre de terceros que operaban como “mulas financieras”.
A través de la modalidad técnica conocida como smurfing o “pitufeo”, los montos ingresados —cuyo origen se atribuye a actividades de juego clandestino— eran fraccionados en múltiples transferencias de menor cuantía. Esta fragmentación sistemática tenía como propósito eludir los controles automatizados de prevención de lavado de dinero de los organismos de fiscalización.
Posteriormente, los fondos eran canalizados hacia un casino en línea no regulado. Dentro de esa plataforma, el dinero era transformado en fichas de apuestas virtuales y posteriormente retirado como supuestas ganancias legítimas, interrumpiendo la trazabilidad del capital.
Imputaciones y derivaciones en el Fuero Federal
En forma paralela a la detención de Mangini, la fiscalía imputó a Mauro Perrotta —aprehendido en Mar del Plata—, Juan Ignacio Campoli Sillero, Catriel Taubenschlag, Cristian Alejandro Scigliano e Ignacio Leonel Marchioni, este último localizado en Quilmes.
El nombre de Marchioni adquiere centralidad en el expediente debido a su previa imputación en una causa conexa que tramita en el Juzgado Federal de Lomas de Zamora, bajo la conducción del juez Juan Tomás Rodríguez Ponte y la fiscal Cecilia Incardona, relativa a las operaciones de la empresa Sur Finanzas PSP S.A. En dicho expediente, el acusado registra una inhibición general de bienes y el congelamiento de sus cuentas bancarias.
Un peritaje contable incorporado por el Departamento Delitos Fiscales de la Policía Federal Argentina (PFA) reveló que la plataforma de pagos HAZ PAGOS registró respecto de Marchioni un flujo bruto de créditos por $13.574 millones y débitos por un monto equivalente, sumando una actividad total de $27.149 millones. Adicionalmente, informes de organismos fiscales consignaron movimientos por más de $87.000 millones en billeteras asociadas a firmas de criptoactivos, evidenciando una notable incompatibilidad con su perfil fiscal registrado como monotributista de la categoría D.
Descargos presentados y situación procesal
Dentro del expediente, el investigado Catriel Taubenschlag hizo público su descargo, aclarando que no pesa sobre su persona una orden de detención. Según su declaración, los fondos recibidos en sus cuentas durante 2023 respondían a su actividad profesional como operador de intermediación (broker) de criptoactivos, mediante operaciones de arbitraje registradas y bancarizadas, donde convertía ingresos en pesos a la moneda estable USDT a cambio de un margen de comisión.
En los próximos días, la fiscalía de la doctora Lacki —quien cuenta con antecedentes en la instrucción de investigaciones por delitos financieros en el ámbito público— resolverá el pedido de prisión preventiva para los principales involucrados. En paralelo, las autoridades competentes evalúan la suspensión administrativa de la funcionaria imputada mientras se profundizan los cruces contables para identificar la totalidad de los beneficiarios finales del circuito.