Ante la escalada del petróleo internacional, YPF incrementó un 1% sus combustibles en todo el país desde este sábado para achicar la brecha con sus competidoras y amortiguar el impacto del mercado global.
Ante la escalada del petróleo internacional, YPF incrementó un 1% sus combustibles en todo el país desde este sábado para achicar la brecha con sus competidoras y amortiguar el impacto del mercado global.

YPF informó que desde las 00:00 hs de este sábado aumentará un 1% promedio los precios de la nafta y el gasoil en todo el país. La decisión se produce después de que el barril de petróleo Brent, referencia para el mercado argentino, se ubicara por encima de los US$100, con picos de US$105 en las últimas jornadas.
El ajuste llega luego de que las petroleras privadas Shell, Axion y Puma Energy aplicaran subas entre 2% y 5% en sus surtidores desde el miércoles. Con este movimiento, YPF achica la brecha con sus competidoras, aunque mantiene un incremento menor al del resto del mercado.
En un comunicado oficial, la compañía explicó que “esta actualización se realiza en el marco del esquema de buffer de precios que implementa desde abril y mantiene vigente ante la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio internacional del crudo“.
La petrolera indicó que desde su implementación, este mecanismo “permite sostener un acuerdo honesto con los consumidores, evitar trasladar la volatilidad a los precios locales y acompañar la evolución de la demanda en un entorno de libre mercado“.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, había señalado más temprano en Radio Mitre: “Vamos a ir viendo cómo va el precio del petróleo y los márgenes que se están teniendo, porque esto dejó de ser algo de corto plazo”. Y agregó: “Yo te ayudo como me ayudás”, en referencia al lema del amortiguador de precios.
La empresa anunció que continuará aplicando su sistema de micropricing, mediante el cual realiza ajustes específicos según variables de oferta y demanda, la competencia, franjas horarias, corredores y zonas geográficas. El objetivo es adecuar sus precios a las particularidades de cada mercado y mejorar la eficiencia comercial de su red.
Si se toman precios promedio en la Ciudad de Buenos Aires, los nuevos valores quedarían así: nafta Súper de $2.059 pasa a $2.079; Infinia de $2.275 a $2.297; D500 de $2.155 a $2.176; e Infinia Diesel de $2.345 a $2.368.
Shell, ya en manos del trader suizo Mercuria, aumentó la nafta súper un 2,4%, mientras que la nafta premium subió 4,7% y el gasoil de mayor calidad 5%. Por su lado, Axion, de Pan American Energy, actualizó entre 2,3% y 4,2% sus distintas variedades de combustibles. Puma, del comercializador Trafigura, se movió entre 2% y 5%.
En un relevamiento del 24 de septiembre en dos estaciones de servicio de CABA, la nafta súper de Axion se vendía a $2.149 por litro y la de Shell a $2.185. Las variedades premium alcanzaban $2.459 y $2.479, respectivamente. En diésel, los valores iban de $2.319 a $2.609 por litro, según el producto.
El contexto del aumento se da en medio de una contracción sostenida de la demanda. El consumo de combustibles cayó 2,19% interanual en agosto, con 1.389.254 metros cúbicos despachados de nafta y gasoil. Sin embargo, en la medición mensual, las ventas crecieron un 0,57% promedio.
En lo que va de 2026, el sector solo mostró una mejora en enero, cuando se comercializaron 1.423.721 metros cúbicos. Desde entonces, las ventas acumularon siete meses consecutivos de caída, con un retroceso del 2,4%.
En agosto, el consumo de nafta y gasoil bajó en 20 jurisdicciones en la comparación interanual. Las más afectadas fueron Santa Cruz (-12,91%), Tierra del Fuego (-10,74%) y Mendoza (-9,76%). Por el contrario, Neuquén, Córdoba, La Pampa y San Luis arrojaron resultados positivos.
Con precios libres pero en un acuerdo entre privados con participación del Estado a través de YPF, los combustibles en Argentina reflejaban un petróleo por debajo de los US$85. Es decir, que las empresas “ayudan” a los consumidores para que no paguen los mayores costos internacionales, a cambio de que en el futuro no aprovechen en su bolsillo las bajas.
Algunas refinadoras señalan que cada mes dejan de percibir en conjunto hasta 150 millones de dólares por la diferencia entre el precio de compra del petróleo crudo y su venta en las estaciones de servicio. Con el barril sostenidamente por encima de los US$100, la pregunta es hasta cuándo YPF podrá mantener un ajuste menor al del mercado sin afectar su equilibrio comercial.
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