Desafiando las sanciones argentinas, la británica Rockhopper ratifica que extraerá petróleo en Malvinas en 2028

La petrolera Rockhopper confirmó que iniciará sus operaciones en el proyecto Sea Lion en 2028 con el respaldo del Reino Unido. La compañía británica descartó que las sanciones judiciales y el ultimátum del gobierno de Javier Milei en la ONU afecten su cronograma de extracción en el Atlántico Sur.

El director ejecutivo de la petrolera británica Rockhopper, Sam Moody, confirmó que la empresa comenzará a extraer petróleo en las Islas Malvinas durante el primer trimestre de 2028. A través de un informe semestral presentado ante la Bolsa de Valores de Londres, la compañía descartó que las recientes sanciones y advertencias emitidas por el gobierno de Javier Milei alteren el cronograma del proyecto Sea Lion, amparándose en el “continuo y firme respaldo” del Reino Unido y de las autoridades isleñas.

El proyecto hidrocarburífero, ubicado a 220 kilómetros al norte del archipiélago en el Atlántico Sur, es operado en conjunto por la israelí Navitas Petroleum (que posee el 65% de participación) y Rockhopper (35%). Ante el aumento de la tensión diplomática, Moody remarcó que tanto Londres como el gobierno local respondieron de manera firme, calificando las medidas argentinas como “ilegítimas y sin justificación legal”, lo que permite a las empresas avanzar con sus operaciones sin modificaciones en su hoja de ruta.

Avance operativo y respaldo financiero

En el plano económico, la compañía anunció que se encuentra “totalmente financiada” para alcanzar la etapa de primer petróleo. Durante el primer semestre de este año, Rockhopper concluyó una exitosa ronda de capitalización en la que recaudó USD 200 millones (USD 180 millones mediante la colocación de nuevas acciones y USD 20 millones a través de una oferta abierta con sobre demanda). Asimismo, el reporte reveló una reducción drástica de las pérdidas antes de impuestos, que se ubicaron en USD 3 millones frente a los USD 51,4 millones del año anterior, mejora atribuida a la ausencia de movimientos contables excepcionales.

El desarrollo del yacimiento Sea Lion está estructurado en fases. La perforación de los 11 pozos iniciales está programada para comenzar a principios de 2027 utilizando la plataforma flotante Aoka Mizu. Para las etapas posteriores en el Área de Desarrollo Central, que contemplan 38 pozos adicionales, Navitas adquirió el buque OSX-1 por aproximadamente USD 125 millones. Esta embarcación, con capacidad para procesar hasta 125.000 barriles diarios, proyecta iniciar la extracción hacia fines de 2030.

La ofensiva judicial y diplomática argentina

El anuncio de la petrolera se produce en plena escalada del conflicto bilateral. En las últimas semanas, el Estado argentino abrió expedientes de sanción contra al menos 60 empresas y personas vinculadas a la exploración en las islas, y presentó denuncias penales directas contra Navitas y sus ejecutivos. En el plano judicial, un tribunal federal de Tierra del Fuego dictó una medida cautelar que ordena la suspensión de las obras, aunque la propia magistratura reconoció que su aplicación real depende de la cooperación internacional.

A nivel diplomático, la ofensiva fue encabezada por el propio Javier Milei. Durante su reciente discurso ante la Asamblea General de la ONU, el Presidente dedicó un tramo central a la cuestión Malvinas y fijó un ultimátum: otorgó al Reino Unido un plazo de dos semanas para detener las operaciones de Sea Lion, bajo la amenaza de iniciar un arbitraje ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo. No obstante, el reciente documento regulatorio de Rockhopper es el primero en mencionar explícitamente estas amenazas, descartando formalmente cualquier impacto sobre el futuro del proyecto.
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